MODIFICANDO A DIOS


Aug 1 2009
¡Qué grande eres Señor Omnipotente! Nosotros mismos hemos aprendido que no hay nadie como tú, y que aparte de ti no hay Dios". (2 Samuel:7:22)

 "Y ésta es la vida eterna; que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú has enviado". (Juan 17:3)

 Cada hombre, mujer y niño tiene la oportunidad de pasar la eternidad con Dios. ¡Eso es asombroso! No existe nada que pueda ser más excitante y maravilloso. Además, esa posibilidad no es algo que el hombre haya inventado. Desde el Génesis hasta el libro del Apocalipsis, las Escrituras declaran y explican cómo esto puede ser una realidad. Es lo que La Biblia afirma a la humanidad, en forma indiscutible y sin lugar a ninguna duda.

 Dios se revela a sí mismo a través de Su Palabra en una forma tal, que es la única manera en la cual la humanidad puede conocerlo. Sin esta revelación, nosotros nos quedaríamos con un sin fin de especulaciones y adivinanzas acerca de un Dios infinito. Este tipo de especulaciones y adivinanzas son a menudo las bases de todas las religiones del mundo. Sus deidades y sus creencias son el producto de la imaginación de una humanidad caída (con la ayuda de los ángeles caídos). El cristianismo bíblico es la única excepción. Dios se declara Él mismo en términos muy específicos a la humanidad. Sin una exacta, correcta, precisa fuente de información, que es algo que solamente Dios nos puede proporcionar y que lo ha proporcionado, la humanidad se quedaría desamparada y se quedaría solamente con nada más que mitología y en eso es que el mundo está atascado.

 Trágicamente, una condición similar está infectando a aquellos quienes profesan ser cristianos bíblicos; ellos se están deslizando hacia el mismo pantano de ilusión y engaño. Esa es una de las razones por la cual solamente un pequeño número de cristianos se entusiasman acerca de la eternidad y el pasar el resto de sus existencias con el Señor. La mayoría de personas no se pueden relacionar, asociar a esa realidad, o a Él con una confianza real. Muchos están confundidos en sus propios pensamientos que los han extraído de las muchas publicaciones que hoy existen en el mercado. Desde fuentes que no son bíblicas a los últimos libros "cristianos" o los programas "cristianos" en televisión o también lo que los anfitriones de programas de televisión y sus invitados han producido o han inventado en estos programas. Lo que estos individuos dicen acerca de lo que Dios nos está comunicando, es algo placentero (por lo general a la carne) pero no le hace justicia a Su santa deidad. Aún las ideas más atractivas que se asimilan acerca de Dios, cuando no son bíblicas, contribuyen a una engañosa y superficial relación con aquel a quien nosotros debemos amar en verdad y con todo nuestro corazón, alma, mente y fuerzas.

 Juan, el amado Apóstol, nos dice en su epístola que los creyentes aman a Dios porque primero Él nos amó a nosotros (1 Juan 4:19). Ese amor de parte de nosotros hacia Él empezó con un entendimiento básico de quien es Él y lo que Él ha hecho por nosotros. Cuando nosotros finalmente entendemos y creemos la simplicidad del evangelio (que Dios nos amó tanto que Él se convirtió en Hombre para poder reconciliarnos hacia Él a través de Su vida, muerte y resurrección) nos damos cuenta de la maravillosa realidad, que Jesús nos ha salvado. Él hizo lo que únicamente Dios podría haber hecho, el dar la salvación a la humanidad pagando la pena infinita por el pecado que la perfecta justica de Dios requería.

 Durante nuestro nuevo nacimiento en Cristo, que es el comienzo de cada relación personal con Él, Él nos da el espíritu de Verdad, para que viva dentro de nosotros, para que nos enseñe Su Palabra y para que nos ayude a crecer en el conocimiento de Dios nuestro Salvador. Esa es la única manera por la cual nosotros podemos verdaderamente conocer y madurar en nuestra relación con Jesús. Cualquier cosa que nos desvíe del camino que Dios ha determinado para conocerlo es una ilusión y es un engaño que nos desliza a la destrucción. En estos día de gratificación instantánea nosotros tenemos que prestar atención al consejo del profeta Isaías en lo que se refiere a la madurez espiritual:

 "Pierdan el juicio, quédense pasmados, pierdan la vista, quédense ciegos; embriáguense, pero no con vino; tambaléense, pero no por el licor. El Señor ha derramado sobre ustedes un espíritu de profundo sueño; a los profetas les cubrió los ojos, a los videntes les tapó la cara." (Isaías 28:9-10).

 Estos preceptos son las instrucciones de Dios, Su consejo completo, que son suficientemente completos para Sus hijos. Como Pedro declaró: "Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por Su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por Su gloria y excelencia" (2 Pedro 1:3). Esa es la manera en que Dios enseña a Sus santos a ser fructíferos y a la vez nos da la madurez espiritual: "Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan, no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo" (2 Pedro 1:8).

 No hay nada complicado en el plan de Dios ¿Entonces, cuál es el problema? Cada uno de nosotros tiene que preguntarse así mismo esa pregunta, si es que hemos tomado seriamente las instrucciones de Dios o nos hemos desviado de Sus instrucciones. Como lo dijo Isaías, el proceso de aprendizaje y de madurar es bastante simple, pero sí requiere el conocimiento de los preceptos y el deseo de cumplirlos. Yo estoy hablando también personalmente cuando me hago la pregunta si es que yo me he desviado de los caminos del Señor.

 Aproximadamente por treinta años antes de aceptar a Jesucristo como mi Señor y Salvador por fe solamente, yo tuve muchas creencias acerca de Él que no estaban basadas en las Escrituras y hasta algunas de esas creencias eran contrarias a las Escrituras. Algunas de esas ideas provinieron de las monjas y sacerdotes quienes, en muchas maneras, fueron una maravillosa parte de mi vida durante mi crecimiento como católico, ya sea en la escuela primaria, escuela privada o en la escuela secundaria. Las enseñanzas de estas personas no eran bíblicas y algunas de ellas tampoco eran aceptadas como parte del Dogma de la Iglesia. Un ejemplo de estas enseñanzas fue la creencia común que Jesús, ya sea en lo práctico o en lo eterno, estaba subyugado por su madre, María. La posición de María como "Madre de Dios" (eso era lo que nos decían), la ponía en una posición especial y de gran ventaja para obtener favores de Jesús. Ese concepto ciertamente tuvo mucho sentido en ese entonces para mí y para mis amigos de mi juventud. Después de todo ¿qué buen hijo va a rehusar un deseo a su madre? La imagen de Cristo como un bebé en los brazos de su madre era algo típicamente católico y estaba en todo sitio, desde los años 1600's hasta el tiempo presente. Nadie a quien yo conocía y quienes coleccionaban estampas (una práctica popular entre católicos de mi generación) del niño Jesús o de San Antonio o de San José con el niño Jesús, pensó nunca en la realidad bíblica que Jesús estaba en los comienzos de sus treinta años cuando ascendió al cielo. Esas imágenes y esas prácticas acerca de Jesús que al mismo tiempo eran como ganar simpatía hacia Jesús también nos estaban alejando de la verdad acerca de nuestro todopoderoso, omnipotente y soberano Dios.

 Las erróneas ideas católicas acerca de Jesús (como la Eucaristía por la cual un pedazo de pan es cambiado en el cuerpo y en la sangre de Jesús; que Jesús no pagó el castigo completo o la penalidad completa por nuestros pecados, etc.) no debe sorprender a los evangélicos, ya que todos sabemos que la Iglesia de Roma no se adhiere estrictamente a la Biblia. En adición a esto, la Iglesia Católica Romana ha añadido la "Sagrada Tradición" y el "Sagrado Magisterio", a través de los cuales los obispos afirman poseer la infalible interpretación de las Tradiciones y de la Biblia. Lo que es trágico es que los evangélicos, quienes tradicionalmente han considerado solamente la Biblia como la única autoridad en lo que se refiere a la fe y a la práctica, están ahora usando otras fuentes aparte de la Biblia para resolver problemas espirituales. Y esto no es exactamente algo nuevo, ya que libros cristianos de gran popularidad han desplazado a la Biblia. Las multitudes parecen preferir libros escritos por Beth Moore, John Eldredge y Max Lucado a las Sagradas Escrituras inspiradas por el Espíritu Santo. Es triste ver que lo que está ocurriendo, en el mundo cristiano, es el reemplazo de la Palabra de Dios por los escritos de la sabiduría del hombre.

 Debido a la influencia de la psicología en la iglesia, ya por varias décadas, los que se profesan ser cristianos han integrado conceptos psicoterapéuticos para analizar su conducta y su comportamiento en vez de aceptar los conceptos que la Biblia enseña acerca de la humanidad. Por ejemplo, muchos cristianos, y puede que sea la mayoría, creen que los conceptos humanistas del amor propio y la estima propia son coherentes con las Sagradas Escrituras, aunque estos conceptos son totalmente opuestos a la Palabra de Dios. ¿Por qué entonces estos conceptos humanistas son aceptados por evangélicos? Primeramente es porque personas como el Dr. James Dobson y una serie de otros psicólogos cristianos de gran influencia están promoviendo estas ideas. Las ideas del hombre y las especulaciones seudo-científicas han resultado ser "la luz que guía" a las familias cristianas. Pero existe algo aún más nefario en esta mezcla del concepto humano con la voluntad de Dios en la vida del cristiano. Nos referimos el modificar el concepto que tenemos de Dios con un concepto creado por la mente humana.

 Todos nosotros, de tiempo en tiempo, hemos tenidos pensamientos de Dios que aparentemente no coincide exactamente en nuestras mentes con lo que Él mismo ha declarado en las Escrituras, pero lo que está ocurriendo ahora es una constante producción de falsa información que está alcanzando niveles alarmantes entre los Cristianos evangélicos de hoy en día. Este desenvolvimiento ha sido estimulado principalmente por el crecimiento de la Iglesia Emergente y su manera de supuestamente acercar nuestra cultura a Cristo. El método y la meta de esta Iglesia Emergente es reinventar a Cristo y al cristianismo para poder hacerlos más aceptables a las masas que no están salvas. Esto significa el recrear a Dios en la imagen caída del hombre. Aunque obviamente este concepto es una ilusión, asombrosamente, ha cautivado a millones de personas en su red de decepción.

 Aunque podemos nombrar muchos ejemplos, el vehículo más popular de esta táctica es un libro de ficción que ha estado en la lista de libros más populares del periódico The New York Times, por 60 semanas, ha sido traducido en 35 idiomas y se ha vendido más de siete millones de copias. Nos referimos al libro titulado "La Choza" (The Shack) escrito por William Paul Young, Multitudes han declarado que este libro ha transformado sus vidas y les ha dado "un nuevo entendimiento acerca de Dios que nunca habían entendido leyendo la Biblia." La historia sucede alrededor de un hombre cuyo nombre es Mack Philips, y con su hija que fue secuestrada durante una vacación familiar. Aunque su cuerpo no es encontrado, la evidencia de su asesinato es descubierta en un choza abandonada en una zona descampada en el lado este del estado de Oregón; y de ahí proviene el título.

 Después de varios años, durante los cuales Mack y su familia pasan por un tiempo de tremendo desgaste emocional (él llama este tiempo "La Gran Tristeza"), Mack recibe una nota en su casillero de correos y en la cual hay una invitación a la choza abandonada. La nota es firmada por un individuo llamado "Papá", un término bastante privado e íntimo y que la esposa de Mack afectuosamente lo usa para referirse a Dios. Mack con gran prisa acepta la invitación y va a la choza abandonada donde encuentra a los tres miembros de la Trinidad: al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. La manera en que estos tres personajes se manifiestan a través de la novela es extraña, estrafalaria y, por supuesto, no es bíblica. Dios Padre aparece como una mujer negra y gorda, quien es llamada "Papá". El comportamiento de esta mujer representando a Dios Padre es un poco grosero; le gusta la música moderna como el "boogie" y el "funk" y parte de su diálogo le hace a uno pensar que no terminó la educación primaria.

 El libro puede que sea ficción, pero Dios no lo es. Si Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, dicen cosas en esta novela que no se les puede atribuir a los personajes que la Biblia, la Palabra de Dios, nos lo ha revelado, entonces estas representaciones son falsas. Las explicaciones y revelaciones de Dios constituyen doctrina. Si ciertas doctrinas son manifestadas y no son fieles a la Palabra de Dios entonces son mentiras que el hombre ha fabricado para su propia diversión o para el beneficio de otras personas que no se someten a la Palabra de Dios. Las palabras proféticas y de advertencia de Pablo are evidente cuando vemos la popularidad de este libro de ficción: "Porque llegará el tiempo en que no van a tolerar la sana doctrina, sino que, llevados de sus propios deseos, se rodearán de maestros que les digan las novelerías que quieren oír. Dejarán de escuchar la verdad y se volverán a los mitos" (2 Timoteo 4:3-4).

 El personaje que representa a Jesús en esta novela es un "buen muchacho" que está enamorado de Su creación. Él es un poco torpe y derrama un plato de salsa en la falda de Papá y causa que las tres personas de la "Trinidad" se mueran de risa. Cuando Mack les pregunta acerca de sus apariencias físicas que no son muy bien parecidas que digamos, la respuesta que Jesús da es que su "nariz judía" es muy grande y que la heredó de parte de la familia de su mamá, específicamente de su abuelo. Según la novela, a Jesús le gusta pescar y lo hace corriendo por el agua, y aunque no pesca nada le gusta mucho tal deporte. Refiriéndose al vocabulario grosero de la femenina Papá, este Jesús declara: "Ella es tan divertida". A través de toda la historia Jesús no puede contener su risa. Personas dicen que Jesús y las otras personas de la Trinidad se "asemejan tanto a nosotros" que muchos lectores dicen que ahora se siente "más cómodos" con Dios. Es increíble que la farsa y la burla a la persona del Santo Dios que se está mostrando en este libro, lo pueda hacer sentir a un cristiano más "cómodo" con Dios.

 Casi todas las artimañas literarias de este libro son como anzuelos emocionales o psicológicos. La carnada es el "satisfacer los sentimientos de la persona." Por ejemplo, Jesús, como carpintero que es, construye un ataúd para el cadáver de la hija de Mack que ya ha sido encontrado y la hija comunicándose con su padre desde el cielo le da aliento y bienestar diciéndole que está muy feliz. Como una información adicional, la razón por la cual Dios Padre es representado como una mujer al personaje Mack, es porque Mack tuvo una mala actitud hacia su propio padre disfuncional, el cual de todas maneras llegó ir al cielo manteniendo, por supuesto, el concepto del universalismo (todo el mundo es finalmente reconciliado con Dios). Herejías y distorsiones de la verdad bíblica son encontradas en cada página de la novela "La Choza/The Shack".

 Pensando en las palabras de Jesús en Mateo 24, que Cristos falsos se levantarán y que engañarán y llevarán a la deriva a muchos, podemos ver que el Jesús de la novela La Choza, indudablemente califica como cumplimiento de esa profecía. Una vez más, a más de siete millones de personas se les han presentado un Cristo falso y para algunos ese Jesús va a ser el único Jesús que van a conocer. Eso le da a uno una tristeza profunda. Un Jesús falso no puede salvar a nadie. Ideas erróneas acerca de Jesús pueden destruir cualquier esperanza de una verdadera relación con Él. Jesús era, y es, ciertamente humano. Pero también es Dios y Su humanidad fue y es perfecta en cada aspecto. Tomando esto en consideración, todo atentado de hacerlo "más como nosotros" (humanidad pecadora) es una ilusión en nuestras mentes o es un acto de blasfemia. El blasfemar no es solamente hablar mal de Dios o de Jesús; es también atribuirle características que no son verdaderas y por lo tanto son totalmente falsas. Es inventar "otro Jesús", que la Escrituras condenan.

 "Así que les digo esto y les insisto en el Señor; no vivan más con pensamientos frívolos como los paganos. A causa de la ignorancia que los domina y por la dureza de su corazón, éstos tienen oscurecido el entendimiento y están alejados de la vida que proviene de Dios" (Efesios 4:17-18).

 El éxito de la novela La Choza, entre aquellos que profesan ser evangélicos, es una vergüenza y es destructivo y también demuestra la "vanidad" de la mente y que la "ignorancia" no es un concepto exclusivamente dominado por los que no son creyentes. Solamente el amor por la verdad y un deseo de cumplir con la Palabra de Dios, nos mantendrá alejados de la apostasía que la Escritura nos dice va a dominar al mundo.

 Señor, ayúdanos a mantenernos firmes en la fe, sometiéndonos a Ti en todas las cosas y adorándote en Espíritu y en verdad. ¡Nuestro Señor ya viene!

 MODIFICANDO A DIOS

 Título en inglés: "Divines Opportunities"