RAÌCES HEBREAS Y LA LEVADURA DE LAS OBRAS DE SALVACIÓN - PRIMERA PARTE | thebereancall.org

McMahon, T.A.
Fisher, G. Richard

Limpiaos, pues, de la vieja levadura... (1 Corintios 5:7).

El apóstol Pablo nos advirtió acerca de la influencia de cada viento de doctrina (Efesios 4:14). En éstos días, los vientos de falsas doctrinas soplan fuerte contra la iglesia.

La mayoría de las personas que creen en Dios tienen la idea de que hay ciertas cosas que podemos hacer para complacerlo y por lo tanto mejorando así nuestra posición con el Todopoderoso y también obtener ciertos beneficios para nosotros mismos. Hay algo de verdad en esta idea, pero también hay graves problemas que pueden ocasionar, tales como obtener la salvación por medio de obras. Hay que recordar que la gracia de Dios es la bondad, la benevolencia gratuita de Él, hacia quienes no lo merecen y no puede ser ganado por las buenas obras (Efesios 2:8-10).

Por supuesto que la verdadera salvación siempre tendrá trabajos que la acompañen (Tito: 2:11-13; 3:8). Esa verdad se encuentra en las Escrituras. Por ejemplo, "Respondió Jesús y le dijo (a uno de los apóstoles): El que me ama mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él" (Juan 14:23). Los niños son instruidos a "obedeced a vuestros padres en todo, porque esto agrada al Señor" (Colosenses 3:20). En Efesios se nos dice que honrar al padre y a la madre es "el primer mandamiento con promesa" (Efesios 6:1-2). La primera de Juan nos dice, "cualquier cosa que pidiéramos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él" (1 Juan 3:22). Obediencia a las enseñanzas de la palabra de Dios de hecho produce beneficios y complace al Señor. Jesús nos acepta como somos pero no nos deja como estábamos. La salvación genuina produce santificación y buenas obras mientras que somos motivados por el Espíritu Santo.

El pedir a Dios por algo implica mucho más que hacer una solicitud. Es cierto que Jesús dijo, "Si algo pidieres en mi nombre, yo lo haré" (Juan 14:14). La Escritura, sin embargo, también nos dice "Pedís y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites" (Santiago 4:3). La respuesta de Dios a nuestras peticiones es a menudo dependiente de nuestros motivos, nuestro caminar con Él, los deseos de nuestro corazón conforme a Su deseo, Su voluntad, Su gracia, Su misericordia y así sucesivamente. Tales condiciones desafían y disputan las falsas enseñanzas de los predicadores que predican el evangelio de prosperidad y sanidad y quienes modifican ciertos versículos de las Escrituras para crear un sistema de leyes de causa y efecto, las cuales convierten a Dios en un genio en una botella que debe responder a una demanda. Supuestamente, cuando un versículo "reclama" o "exige" un pedido, Dios no tiene más remedio que cumplir.

Este sistema de interpretar la Palabra de Dios, es decir, el convertirlo en una serie de leyes espirituales (o métodos y técnicas), no solamente es completamente equivocado, sino que también podemos añadir que no es muy diferente de las creencias y prácticas de magia, ocultismo y brujería. En el mejor de los casos, genera el legalismo. Por ejemplo, la respuesta que se escucha muy a menudo de parte de aquellos quienes no han sido sanados después de haber seguido las enseñanzas de los predicadores de la Palabra/Fe (al igual que los predicadores mismos), es que la curación no pudo ocurrir ya que había una falta de fe por parte del individuo enfermo. El legalismo es el resultado de este sistema, ya que obliga a individuos a adherirse a las indicaciones de la falsa enseñanza (leyes de ellos mismos) para obtener los resultados esperados. Además, todo esto es indicación de "salvación por obras", que es algo que consideraremos más adelante. Otro aspecto del legalismo es la creación de reglas y prácticas hechas por hombres que son anti bíblicas y por consiguiente que no se encuentran en las Escrituras (Colosenses 2:20-23).

Aunque los errores de las enseñanzas de los Movimientos de la "Palabra/Fe" y "Prosperidad" deberían ser obvios de discernir para cualquier Cristiano bíblico, hay un movimiento creciente que está relacionado con los falsos movimientos ya mencionados (aunque de una manera más sutil y seductora) y se le conoce como el Movimiento de las Raíces Hebreas.

El Movimiento de las Raíces Hebreas (MRH) es, en general, un intento de parte de sus seguidores a acercarse a Dios por cosas del Judaísmo que perciben ser bíblicamente significativas y valiosas de tomar en consideración. Aunque el movimiento incluye a los Judíos que han profesado fe en Cristo Jesús como su Mesías, en su mayor parte, abarca los que no son Judíos y los que profesan ser Cristianos (Gentiles). Técnicamente el MRH no es un movimiento en el sentido de la palabra. No existe organización ni jerarquía de liderazgo entre este grupo, sin embargo, hay líderes y escritores de diversas organizaciones, iglesias y ministerios quienes están a favor o apoyan tal manera de pensar. Dentro de esta subcultura, iglesias pueden ser llamadas sinagogas, los pastores pueden ser llamados Rabinos, Jesús se puede referirse como Yeshua, según el capricho del líder o líderes. Ese concepto de improvisar se demostró cuando un "Rabino Cristiano" envolvió a un maestro de prosperidad en un rollo de papel (Tora), llamó al maestro Rey, lo sentó en una silla e hizo que ujieres lo desfilaran en sus hombros.

La atracción para muchos en el MRH es a menudo motivada por un amor a la nación de Israel, su cultura y sus tradiciones. Sin embargo, esos sentimientos han llevado a multitudes más allá de lo que se puede considerar una actitud bíblicamente aceptable hacia cosas Judías y a creencias y prácticas que son contrarias a las enseñanzas de las Escrituras. Para algunos, el MRH los ha llevado a un evangelio de salvación por obras, que el apóstol Pablo advirtió y condenó en su epístola a los Gálatas: "!!Oh gálatas insensatos! ¿quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu, ahora vais a acabar por la carne?" (Gálatas 3:1-3).

Aparentemente parece haber tres niveles diferentes dentro del MRH: (1) Los que consideran las prácticas judías con sus pertrechos (tradiciones o peculiaridades) como un medio para la salvación, (2) Aquellos quienes ven en el estilo de vida Judío algo que los motiva a creer que es un medio de santificación y también como una vida espiritual más piadosa y (3) Los que se sumergen en el Judaísmo como una manera de entender las costumbres y modales de los tiempos bíblicos. Las niveles 1 y 2 crean enormes problemas para sus seguidores. También crean "niveles" entre los Cristianos y un elitismo divisivo, mientras que el nivel 3 se podría llamar simplemente Hermenéutica 101 (o curso básico). Capas 1 y 2 utilizan la imitación, pero el tercer nivel incluye aquellos que buscan la mejor iluminación y visión en la Palabra. La mayoría de los seguidores caen en esa tercera categoría.

Cada creyente sincero ha sido nacido de nuevo espiritualmente por fe en lo que Jesucristo logró en la Cruz. Eterna salvación es el resultado. El Espíritu Santo toma residencia dentro de esa persona y se convierte en su activador para vivir una vida fructífera y agradable al Señor. Esta es la única forma de uno para salvarse de la eterna separación de Dios. Sin embargo, existe un cierta clase de "salvación" (a veces se denomina santificación) que un creyente debe desarrollar por la gracia de Dios (Filipenses 2:12-13). Pero una vez más hacemos hincapié, como el libro de Gálatas lo explica muy claramente, el Cristiano nacido de nuevo en el Espíritu, y su vida en Cristo puede llevarse a cabo sólo por la habilitación del Espíritu Santo. La carne no puede agradar a Dios (Romanos 8:8) y, además, para nada aprovecha (Juan 6:63).

Muchos de los que se sienten atraídos por el MRH reconocen que obras no tienen parte en el Evangelio. Sin embargo, todos los que sostienen las diversas creencias de MRH y sus prácticas han sucumbido a una forma de salvación por obras con respecto a su relación con el Señor y con la esperanza de acercarse más a Él. Para muchos, existe una falsa impresión que "el Judaísmo es más cercano a la santidad". Por lo tanto, ven cierta eficacia espiritual en rituales Judíos, leyes alimentarias, parafernalia y cosas similares. Para un número de seguidores del MRH, su afinidad por este tipo de cosas puede ser involuntaria, cuando quieren regresar a la Ley para lograr justicia y rectitud. Sin embargo, hay una levadura que se levanta y los lleva en esa dirección. No importa cuán insignificante pueda parecer la levadura, es por lo menos un rechazo de la gracia de nuestro Señor: "No deshecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo" (Gálatas 2:21).

Las falsas enseñanzas encontradas en los diversos grupos del MRH pueden describirse desde un claro rechazo del pago completo que hizo Cristo en la Cruz por los pecados de la humanidad como algo necesario y completo para la salvación, a la conjetura arbitraria de cuales leyes deben ser obedecidas o a una salvación obtenida por un pacto doble (o dos pactos). Dentro de esa mezcla son numerosas las ideas que se declaran basarse en las Escrituras, pero en realidad no tienen ninguna base bíblica. El MRH, con su énfasis en la Ley y en obras y con la inclusión de un contenido extra bíblico, es un mayor contribuyente en la apostasía de los últimos días y por lo tanto debe ser expuesto y juzgado bíblicamente. No todos los seguidores del MRH se aferran o aceptan todas las enseñanzas particulares de este movimiento, pero si la doctrina o actividad es única para un grupo en particular del MRH, entonces, tal doctrina no es bíblica.

La siguiente información constituye en gran parte de lo que se promueve dentro del MRH. El propósito de su inclusión en este artículo es para ayudar en el discernimiento y para ofrecer una protección espiritual para que los creyentes puedan seguir la exhortación del apóstol Pablo a los Tesalonicenses: "Examinadlo todo; retened lo bueno" (1 Tesalonicenses 5:21). Esto se logra siendo un Bereano, es decir, escudriñando la Escrituras para discernir si lo que se enseña es consistente con la palabra de Dios (Actos 17:11).

El MRH, sin embargo, frustra esa exhortación crítica de discernimiento. Muchos seguidores del movimiento afirman o han sido enseñados que los evangelios sinópticos fueron originalmente escritos en Hebreo en una versión que se supone es superior a los textos Griegos, que contiene modismos hebreos y que proporciona un conocimiento más profundo. Puesto que nadie ha producido copias de la versión original hebrea, adherentes dicen que mucho de lo que ha sido "perdido" puede extraerse de fuentes rabínicas, incluso la mística y oculta Cábala. La falacia obvia de esto es que dirige a un participante hacia un material extra bíblico y a las especulaciones de los hombres para supuestamente explicar la Palabra inspirada de Dios. Esto socava grandemente la dependencia en la obra del Espíritu Santo para la comprensión de la Biblia de parte de un creyente y se hace gran daño a la creencia en la inspiración verbal plenaria de las Escrituras.

Por otra parte, quienes promueven la idea de un necesario original Nuevo Testamento en la lengua Hebrea desacreditan el texto Griego de las Escrituras que Dios escogió para presentar originalmente el Nuevo Testamento. No solamente ese punto de vista está erróneo, sino que también elimina las obvias razones de un Nuevo Testamento en la lengua Griega. Griego era el lenguaje universal de ese día, entendido por los Judíos y los Gentiles. Hebreo era el idioma específico de los judíos. El Evangelio, sin embargo, no era para los Judíos solamente, sino el mandato de Dios a los discípulos fue que fueran a predicar también a los Gentiles (Mateo 28: 18-20). Para complicar aún más el error, se exhorta a los seguidores del MRH aprender Hebreo para aumentar su comprensión espiritual y ser más como el Judío Jesús.

Los apóstoles tenían un conocimiento de Jesús al estar con Él cuando Él ministró físicamente aquí en la tierra. Sin embargo, Pablo escribió, "De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aún si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así" (2 Corintios 5:16). La implicación es que el discernimiento espiritual de un creyente es mucho más necesario para la comprensión y crecimiento en Cristo que todo lo obtenido a través de la carne. A pesar de eso, el énfasis del HRM en cosas de la carne provienen de costumbres y tradiciones que no tienen apoyo bíblico y siglos aparte del tiempo cuando Jesús caminó en la tierra.

El regresar a las enseñanzas de la Ley ha sido un problema para el Cristianismo a través de su historia. De los problemas de Pablo con Pedro (Gálatas 2:11-14), a los judaizantes de Gálatas, a los dogmas obligatorios del Catolicismo Romano, y de la Iglesia Rusa y la Iglesia Ortodoxa del Este, al legalismo del Adventismo del Séptimo Día y otras sectas "Cristianas" de hoy, todos enseñan a acatar la Ley. Pero ninguno enseña que una persona debe observar "toda" la Ley. Todos son muy selectivos acerca de qué leyes deciden obedecer. El MRH también maneja o manipula las observancias del Antiguo Testamento en una forma que parece reflejar lo que Dios ordenó. La Pascua que se practica hoy en día, por ejemplo, no es la misma Pascua observada durante el Éxodo y hasta el primer siglo. El Seder contemporáneo se basa en una tradición judía extra-bíblica que los Cristianos intentan recrear pero que no tiene ningún significado para el que no es Judío. Sin embargo, los del MRH no son los únicos que participan en el Seder. Es generalizado entre los Evangélicos que son atraídos a la práctica actual, pensando que es coherente con la Escritura. La Pascua bíblica celebra la liberación de los judíos de la esclavitud en Egipto, y no se aplica a las personas que no fueron liberadas de Egipto sino del pecado. Jesús dio a la iglesia la Cena del Señor, no la Pascua. La muerte de Jesús es el cumplimiento de la práctica del Antiguo Testamento de la Pascua (1 Corintios 5:7). Honrar la ceremonia del Seder para ministrar a los Judíos puede ser bien intencionado de parte de los Cristianos quienes participan en tal ceremonia, pero en realidad promueve el contenido inventado del Talmud y proyecta el mensaje de que el Mesías aún no ha llegado.

Hay un hecho incontrovertible que es ignorado por casi todos los grupos del MRH. Este hecho ineludible es que el Judaísmo del primer siglo no es el mismo Judaísmo que existe hoy en día. En realidad, para ser correctos tendríamos que referirnos a "Judaísmos." Hay una docena o más subculturas y divisiones dentro del Judaísmo de hoy en día. Ortodoxo, conservador, Askenazi, Sefardí, etc. y estos Judaísmos son sólo la punta de un témpano muy grande. La gran pregunta a la que el MRH tiene todavía que responder es, ¿qué Judaísmo es aplicable? Una filosofía arbitraria de "elige tu opción" simplemente añade a la confusión y al caos.

La representación de las enseñanzas del MRH como levadura es apropiada, ya que ha estado aumentando lentamente dentro de las iglesias en nuestros días. Pero hay indicios de que el movimiento puede aumentar y llegar a ser una inundación. Los nombres de algunos de los promotores de algunas de las enseñanzas y prácticas del MRH dentro del Cristianismo tienen organizaciones o ministerios de gran influencia. Podemos incluir nombres como Joseph Farah de World Net Daily (Red Mundial Diaria) , Mark Blitz, el autor de "Lunas de Sangre", Jonathan Cahn, el autor de "El Heraldo", el Pastor John Hagee, el ocultista Michael Rood y el Pastor James Staley (ahora en prisión por fraude).

Todavía existe mucho más información relacionada con el MRH, y eso lo seguiremos haciendo en la segunda parte de estas series. La segunda parte también incluirá la creencia en la salvación por medio de dos convenios o pacto doble (uno para los Judíos, basado en obediencia a la Ley, y uno para los Gentiles, quienes reciben el don de salvación basado en la obra terminada de Cristo en pago por sus pecados); también enfocaremos en los días festivos de los Judíos, el sábado (día de descanso), la negación de la Trinidad, la conexión con la Iglesia Mundial de Dios, el elitismo que es generado por la participación del MRH, y mucha más información.

TBC

RAÌCES HEBREAS Y LA LEVADURA DE LAS OBRAS DE SALVACIÓN - PRIMERA PARTE

T.A. McMahon / G. Richard Fisher

Febrero 2017

Título en inglés/Title in English: Hebrew Roots and the Leaven of Works Salvation – Part 1

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