Capítulo 18 - La Limitada Expiación | thebereancall.org

Dave Hunt

La “L” en TULIP representa una teoría más que es integral en el régimen de salvación de Calvino: “la doctrina que limita la expiación a... los elegidos".[1]  Este concepto es lo que naturalmente sigue por la limitación que los calvinistas ponen sobre el amor de Dios, a pesar de que todas las facetas de su ser, son infinitas. Uno de sus apologistas prominentes declara, "la Biblia enseña una y otra vez que Dios no ama a todas las personas con el mismo amor... 'amado por Dios' no se aplica al mundo, sino sólo a los Santos... (Romanos 1:7)".[2]

¿Mismo amor? Pero el amor es amor, y "amor... es benigno" (1 Corintios 13:4). ¿Calvino mismo declaró, "no todos son creados en condiciones iguales, sino que algunos son predestinados a la vida eterna, y otros a condenación eterna..." [3]  Es amoroso o benigno "pre-ordenar a... la condenación eterna"? Otra vez preguntamos, ¿qué amor es éste?

A. A. Hodge confiesa: "Si [los críticos] podrían probar que el amor que impulsó a Dios a entregar a su  hijo a morir, como ofrenda por el pecado... y tener como objetivo a todos los hombres... que Cristo realmente sacrifico su vida con la finalidad de salvar a todos... con la condición de la fe, entonces... el principio central del Armenianismo es verdad [y el calvinismo es falso]..."[4]  Boettner explica más:

La fe reformada ha celebrado la existencia de un decreto eterno y divino, que antecedentemente a cualquier diferencia o abandono en los hombres, separa la raza humana en dos partes y ordena uno para vida eterna y otros para muerte eterna... Así predestinados y pre-ordenados... su número es tan cierto y definido que no puede ser aumentado o disminuido.[5]

Protestamos que esta doctrina es una falsedad ridícula hacia Dios. ¡La conciencia dada por Dios en cada persona, sean salvos o no, se repugna ante el pensamiento de que Dios crea seres simplemente para predestinarlos al tormento eterno! Trágicamente, el calvinismo obliga a sus fieles a rechazar la compasión humana normal que es común en todo ser humano.

Carson pone su límite en la expiación limitada, argumentando que esta etiqueta es singularmente lamentable por dos razones. En primer lugar, es una expresión defensiva, restrictiva: que dice que aquí está la expiación, y luego alguien quiere limitarlo. La noción de limitar algo tan glorioso como la expiación es intrínsecamente ofensivo. En segundo lugar, incluso cuando se analiza más fríamente, la "limitada expiación" es objetivamente engañosa. Cada perspectiva de la expiación 'limita' de alguna manera, salvo por los universalistas (Estos dicen que todos somos salvos) no calificados".[6]

Su última frase es un error común del calvinista, que acusa incluso a aquellos que dicen que Cristo murió por todos, y esto limita la eficacia de la expiación, porque sólo los que creen son salvos. Por el contrario, la expiación no está limitada porque algunos rechazan el sacrificio de Cristo a su favor.  La herencia dejada por el difunto no se reduce en valor porque algunos herederos se niegan a participar de ella.

¿Es Honrar el Amor de Dios Herejía?

Para el calvinista, como Stanley Gower, un miembro de la Asamblea de Westminster, declaró, que no hay mayor herejía que la sugerencia de que "Dios ama a todos por igual, Caín, Abel, y Judas como el resto de los apóstoles".[7]  Por lo tanto uno tiene que buscar una explicación para este versículo que es tan familiar a cada niño de escuela dominical, "Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree en él no se pierda, mas tenga vida eterna" (Juan 3:16). Para que el calvinismo pueda apoyar este versículo (y muchos otros que expresan la misma verdad) no pueden significar lo que parecen decir: las palabras "mundo" y "todo aquel" no pueden significar toda la humanidad, sino solamente los elegidos. Así que los niños calvinistas dicen otra cosa si alguna vez cantan, "Jesús ama los niños, a los niños por doquier..." ¡Ama solo a algunos de los niños del mundo!

Sproul escribe, "el mundo por quien Cristo murió no puede significar toda la familia humana. Debe hacer referencia a la universalidad de los elegidos (personas de cada tribu y nación)".[8]  Juan Owen afirma audazmente, "que la palabra mundo no puede significar todo lo que alguna vez fue o debe ser, es tan manifiesto como si hubiese sido escrito con los rayos de sol..."[9]  Que extraño entonces que este sol es visible solo para los calvinistas — y que ellos estén en desacuerdo el uno con el otro sobre esta doctrina fundamental.

John MacArthur defiende "El amor de Dios a la humanidad".[10]  Citando a Calvino que "el padre ama a la raza humana",[11]  y que en Juan 3:16, Dios "usa la nota universal [mundo] tanto para invitar a todos los hombres en general a la participación de la vida, y también cortar toda excusa de los incrédulos".[12]  Pero ¿cómo puede Dios invitar "a la participación de la vida" a aquellos a quienes él ha predestinado a la muerte eterna en el lago de fuego? — y ¿cómo puede Dios "cortar toda excusa de  todos los incrédulos", si Cristo no murió por ellos y están predestinados al tormento eterno desde la eternidad pasada? ¡Esto tiene doble sentido!

MacArthur utiliza "la humanidad" en el sentido genérico, de tal modo que niega el amor de Dios para cada individuo. Los calvinistas insisten en que Dios tiene un tipo de amor diferente para los elegidos que para el no elegido.[13]  Pero el amor es amor, y ningún tipo de amor predestina a nadie al tormento eterno a quien podría salvar.

La limitación del calvinismo sobre la expiación de Cristo omite los tipos de la Cruz del Antiguo Testamento, socava el Evangelio y limita el amor infinito de Dios. Owen, "después de una  investigación seria de siete años... en la mente de Dios acerca de estas cosas..." pregunta con seriedad, "¿para qué sirve entonces el rescate general [es decir, la supuesta" herejía" de que Cristo ama a todos y murió por todos], pero sólo para afirmar que Dios Todopoderoso tenga la sangre preciosa de su querido hijo derramada por innumerables almas con las que no tendrá que compartir ni un gota, y así con respecto a ellos, que sea derramada en vano, o bien sea derramada para aquellos que solamente  pueden ser condenados más profundamente? "[14]

Pero es la predestinación a la condenación del calvinismo la que crea esta contradicción. Observe la frase de Owen, "que no tendrá que compartir ni una gota..." por supuesto no tendría sentido que Cristo muriese por cualquiera a quien Dios ya había determinado excluir de la salvación. Dios no excluye a nadie. Es el hombre quien ha rechazado la salvación que Cristo ha proporcionado para todos.

No menos sincero y seriamente preocupado por la verdad, H. A. Ironside expresó la oposición con el entendimiento común evangélico en contraste con la expiación limitada del calvinismo para un número selecto:

No importa que tan lejos [cualquier pecador] se desvía de Dios; no importa cuál sea su pecado, no tienen que mirar en el libro de los decretos divinos para descubrir si son o no de los predestinados o  elegidos. Si vienen con todo su pecado y culpa, confiesan sus iniquidades y confían en Cristo, entonces pueden tener la certeza de la palabra de Dios que es salvo. Bien se ha dicho que "todo aquel que cree es elegido y los que no creen, no son elegidos".[15]

Sin embargo, el calvinista, firmemente sigue a Calvino, quien dijo de Dios, (quien odia el pecado) que solo puede amar a aquellos a quienes él justifica [es decir, los elegidos]".[16] Gerstner discute que si Juan 3:16 "enseña que Dios ama tanto a todo el mundo que dio a su único hijo para darles la oportunidad de ser salvos por fe... que tal amor de parte de Dios… sería un refinamiento de crueldad... ofreciendo un regalo de vida a un cadáver espiritual, una puesta de sol brillante a un hombre ciego, y una recompensa a un lisiado sin piernas, si solamente lo viene a recibir. Esto sería una burla horrible".[17]

Estamos de acuerdo en que sería una burla cruel ofrecer salvación a aquellos a quienes Dios no tiene la intención de salvar y a quienes no ayudaría a responder a la invitación. Pero, ¿quién dice que toda la humanidad no puede responder, si así lo deseara? No es la Biblia, porque ella ofrece salvación a "el que quiera venir", sino el calvinismo, que eficientemente cambia el "todo aquel" a "elegido".  Así que esta "crueldad" es impuesta por el calvinismo, comenzando con el primero de sus cinco puntos. Sin embargo los "moderados", atribuyen la culpa de todo a los "ultra-calvinistas", dicen creer que Dios ama sinceramente y que ofrece salvación a todos y con el mismo respiro dicen que Cristo no murió por todos.[18]

Mediante la definición de "total depravación" como "total incapacidad", el calvinismo dice que ninguno puede responder al Evangelio, ni aun los escogidos, hasta que hayan sido soberanamente regenerados.  Sin embargo, Cristo mandó el evangelio para ser predicado a todo el mundo, y nadie advierte a los no elegidos que no es para ellos. Por supuesto, ¿cómo podrían ser advertidos, si nadie sabe quiénes son? ¿Ha mandado así Cristo a la "crueldad y burla"? ¡Y el calvinista participa en esto cada vez que predica el Evangelio!

¿Por qué predicar salvación a quienes ya son predestinados a la condenación eterna? “Debemos hacerlo”, dice el calvinista, “porque nadie sabe quiénes son los elegidos”. Así que no hay como escapar el hecho de que si el calvinismo es cierto, entonces es una burla cruel el predicar el Evangelio a nadie que no sea los elegidos, porque no hay manera de identificarlos.

¿Disminuiría el dolor del no elegido si el evangelista pueda explicar que, "esta buena noticia es sólo para los elegidos, así que ignórelo si no está entre ellos"? No, sólo agregaría a la confusión. La crueldad es inherente en la tergiversación de Dios por el calvinismo y su evangelio.

La Doctrina Claramente Definida

¿Dónde en las escrituras dice que la sangre de Cristo no puede ser derramada para aquellos que no se pueden beneficiar de ella? En ninguna parte. Pero esta ficción es fundamental para la doctrina de la limitada expiación.  Esta dice: "que la Cruz de Cristo proporciona una salvación segura y real para todos a quien Dios pensó salvar, y solo para ellos".[19]  Homer Hoeksema confiesa las terribles consecuencias de esta creencia, "Si Cristo murió únicamente por los elegidos, entonces no hay beneficios posibles en su muerte para nadie más..."[20]  Steele y Thomas insisten,

La obra redentora de Cristo fue destinada para salvar solo a los elegidos y asegurar la salvación de... ciertos pecadores específicos... El don de fe es infaliblemente aplicado por el Espíritu a todos por quienes Cristo murió, garantizando su salvación.[21]

Sin embargo, esta doctrina, no se indica en ninguna parte de la Biblia en simples palabras, sino que es requerida por los demás puntos del “tulip”. Michael Horton sostiene, "si Jesús murió por cada persona, pero no toda persona es salva, su muerte realmente no salva nadie... Si Cristo murió por personas que estarán en el infierno, su esfuerzo no se puede llamar exactamente una 'obra de salvación' [y] no hay ninguna salvación real en la sangre. Más bien el poder parece estar en la voluntad de la criatura".[22]  Pero por el contrario, la voluntad del hombre no tiene poder sino sólo para aceptar o rechazar la salvación que Dios ofrece en el Evangelio. La queja del calvinista es como decir que el $ 1 millón, que un padre deposita en el banco en nombre de su hijo separado, no tiene ningún valor a menos que el hijo lo acepte. Obviamente, la aceptación del pecador de Cristo no da más valor de salvación a la sangre de Cristo, que el valor monetario al $1 millón por la aceptación del hijo separado.

Sin ninguna declaración especifica en todas las Escrituras para apoyar este dogma, debe ser defendida por racionalizaciones: "Si Cristo murió por todos los hombres y todos los hombres no son salvos, la Cruz de Cristo no tiene de ningún efecto. Calvario es una farsa".[23]  Por supuesto, eso no es lo que se declara. De lo contrario, el haber dado los diez mandamientos también sería una farsa, porque no todos los hombres los cumplen.

Sproul incluso reconoce que "el valor de la expiación de Cristo es suficiente para cubrir los pecados del mundo..."[24]  Tiene que ser, porque su sacrificio perfecto debe ser de valor infinito. Aunque "la Cruz es a ellos que se pierden" (1 Corintios 1:18), ¡no es una farsa, pero salva a todos los que creen! Como lo dijo uno de los maestros de la Biblia más respetados de los últimos años, "la Biblia enseña  fuertemente la doctrina de la expiación ilimitada... La doctrina de la expiación limitada es negada específicamente en las Escrituras... "[25]

Pero los calvinistas persisten: “sólo el calvinismo con su expiación eficaz limita el poder del hombre y exalta el poder y la gloria de Dios”.[26]  Por el contrario, Dios ofrece salvación en sus términos.  Las multitudes que rechazan su ofrecimiento sólo esto los envía al infierno — ¡esto no sería nada de que presumir! Aquellos que rechazan a Cristo no están más "en control" que las multitudes que diariamente violan los mandamientos de Dios. ¿Estaban Adán y Eva "en control" cuando se rebelaron? ¿Lo estaba Satanás? ¡Por supuesto que no!

¿Dio su rebelión "poder" a Satanás y a Adán y Eva? ¡Por supuesto que no! Ni tampoco (más que la rebelión que continúa en el hombre hoy) resta algo, siquiera en el grado más leve, del poder de Dios o su gloria. El calvinista es conducido a tales argumentos falaces y anti-bíblicos en su desesperación por defender un dogma insostenible.

Mientras que algunos que se llaman calvinistas rechazan la limitada expiación, es irracional el hacerlo mientras se aceptan los otros cuatro puntos. Un líder autor calvinista escribe: "Es en esta verdad de la limitada expiación que la doctrina de la elección soberana (y, de hecho, la predestinación soberana con sus dos aspectos de la elección y reprobación), se clarifican".[27]  En otras palabras, el sistema calvinista se desmorona en su totalidad si la expiación limitada no es bíblica, y de hecho no lo es.

La Clave, aunque Controversial, Incluso entre los Calvinistas

La limitada expiación, es el punto que incluso algunos calvinistas encuentran difícil de aceptar. Ciertamente Spurgeon, algunas veces, contradice lo que en otras ocasiones, afirmó.

El libro de Hebreos deja muy claro que el sistema Levítico que Dios dio a Israel para tratar con el pecado, que implicaba el tabernáculo, templo, sacerdotes y ofrendas, era "una figura para el tiempo  presente de ellos" (Hebreos 9:9), que señaló el sacrificio de Cristo que había de venir.  Sin lugar a dudas, la disposición del Antiguo Testamento por el pecado y la salvación era por todo Israel, y no para un electo especial entre ellos. Desobediencia e incredulidad fueron las barreras que separaban a cada israelita de la gracia de Dios. Por ejemplo: "Y los sacerdotes los mataron, e hicieron ofrenda de expiación con la sangre de ellos sobre el altar, para reconciliar a todo Israel; porque por todo Israel mandó el rey hacer el holocausto y la expiación." (2 Crónicas 29:24); “holocaustos... para todo Israel” (Esdras:8:35); “Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel” (Malaquías 4:4), etc…

Spurgeon fue acusado de "Arminianismo" por instar a todos los no salvos a venir a Cristo, lo cual hacía habitualmente con gran sinceridad, así contradiciendo la afirmación del calvinismo que el número de aquellos por quienes Cristo murió era fijo y limitado. Tampoco se abstuvo de criticar a aquellos a quienes él clasificaba como ultra-calvinistas, por su rechazo de lo que en ese entonces se llamaba "fe y deber", lo que significa que era el deber de todos los hombres arrepentirse y creer en el Evangelio.

Fue a raíz de su persistente predicación de este mensaje, a pesar de muchas críticas, que la "controversia de la fe y deber" causaba estragos entre los "Bautistas particulares" de Inglaterra. Spurgeon expresó: “no puedo imaginar un instrumento más dañino en manos de Satanás para la ruina de las almas, que un ministro que le dice a los pecadores que no es su deber arrepentirse de sus pecados y creer en Cristo, y así tener la arrogancia llamarse a sí mismo un ministro del Evangelio, mientras que enseña que Dios odia a algunos hombres infinitamente e inalterablemente por ningún motivo sino solo porque él escoge hacerlo”[28]

Spurgeon estába criticando el corazón mismo del calvinismo — ¡no es de extrañar que causó un escándalo! Muchos calvinistas de su día consideraban tales declaraciones como una negación de la limitada expiación, que de hecho lo son. Por señalar esto, he sido acusado de citar erróneamente y tergiversar a Spurgeon.

Algunos consideran que la doctrina de la limitada expiación  es  "el talón de Aquiles del calvinismo". [29] Por otra parte, muchos calvinistas consideran que es su punto más fuerte, "El más difícil de los 'cinco puntos del calvinismo' al que los Arminianos deben hacerle frente".[30] La mayoría admiten que sigue necesariamente por la posición del calvinismo sobre la predestinación/reprobación: “Si Dios ha elegido a algunos y otros no los ha elegido para vida eterna, entonces el propósito principal de la obra de Cristo claramente fue el de redimir a los elegidos”.[31]

Estamos de acuerdo en que no sería razonable que Cristo muriese por aquellos a quienes Dios había predestinado desde la eternidad pasada a un tormento eterno, si tal fuera el caso. Pero el problema es creado por los cinco puntos del calvinismo. "Renunciar a este punto (la elección calvinista),"dijo otro calvinista," y hemos perdido la batalla de la soberanía de Dios en cuanto a la salvación. [32]

El calvinista reconoce que la incondicional elección y la limitada expiación "deben permanecer o caer juntas. Lógicamente no podemos aceptar una y rechazar la otra".[33]  Pero la Biblia repetidamente declara que Cristo murió por toda la humanidad, que el Evangelio es ofrecido e igualmente disponible para todos y que Dios quiere que todos se salven. Deben cambiarse las definiciones de las palabras para negar esta clara enseñanza bíblica.

Incluso John MacArthur reconoce que Dios quiere que todos los hombres sean salvos, pero luego dice que Dios inexplicablemente no elige ni predestina a multitudes a salvación de aquellos que él desea que sean salvos. De hecho esto es extraño, teniendo en cuenta que los calvinistas hacen hincapié en la soberanía, y que ¡Dios no satisface soberanamente su propio deseo![34]

Hodges señala que el Dios de la limitada expiación “difícilmente es el Dios de amor que encontramos en la Biblia. La Deidad determinista crea seres humanos para quienes él no tiene ningún amor directo y quienes no tienen libre voluntad, creados únicamente para tormento eterno. La muerte de Cristo no les afecta de ninguna manera y así están totalmente fuera de cualquier disposición redentora.” Él sigue argumentando:

La crueldad implícita en ese punto de vista es evidente para cualquier observador fuera de aquellos que han sido educados o han adquirido esta clase de teología. A pesar de argumentos capciosos dirigidos a cada texto alegado contra tal teología, los deterministas de este tipo son carentes de cierto apoyo bíblico. Es absurdo, por ejemplo, el reclamar (como hacen a veces) que cuando la Biblia dice que, "Dios amo al mundo", que esto solo habla del mundo de los elegidos". [35]

Al estudiar las Escrituras sobre este tema, queda claro que la única forma de que la limitada expiación  puede ser defendida, es asignar arbitrariamente, un significado calvinista restrictivo a las palabras claves. Palmer, audazmente declara:

Fue sólo porque Dios amo tanto al mundo de los pecadores elegidos, que él envió a su Unigénito Hijo para que el mundo [es decir, los elegidos por la definición calvinista] para ser salvos por medio de él (Juan 3:16– 17). En este pasaje, "mundo" no significa cada persona reprobada así como los electos, pero todo el mundo en el sentido de personas [elegidas] de cada tribu y nación...[36]

¿Qué evidencia existe, ya sea dentro de este pasaje y su contexto o en cualquier lugar de las Escrituras, que "mundo" tiene este significado calvinista restrictivo? Palmer no ofrece ninguna explicación, ni existe alguna.

¿Por qué no todos los Hombres son Salvos?

Para mantener la limitada expiación, el calvinista razona, "Si Cristo pagó la deuda del pecado, ha salvado, redimido, dado su vida por todos los hombres, entonces se salvarían todos los hombres."[37]  En el mismo sentido, escribe Palmer, "pero si la muerte de Jesús es lo que dice la Biblia — un sacrificio sustituto por los pecados... por el cual el pecador es realmente reconciliado con Dios, entonces es obvio que no puede ser para cada hombre... porque entonces todos se salvarían, y obviamente no lo son".[38]

En una carta a John Wesley, George Whitefield razonó, "usted no puede hacer buena la afirmación que Cristo murió por los que perecen,' sosteniendo...' que todas las almas malditas sería de allí en adelante sacadas del infierno...'"[39]  Sin embargo, este argumento se basa en la teoría anti bíblica de que la muerte de Cristo salvo inmediatamente a todos los elegidos, sin fe, ni comprensión o aceptación, de su parte. Contradiciendo muchos compañeros calvinistas, Pink admite, "un Salvador provisto no es suficiente: él debe ser recibido. Debe haber ‘fe en su sangre’ (Romanos 3:25) y la fe es una cosa personal. Debo ejercer fe".[40]

Aunque criticado por otros calvinistas como un extremista en este sentido, Pink tiene razón. En que Cristo, “para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos” (Hebreos 2:9) no significa automáticamente que todos salen de la muerte eterna o la pena del pecado. En ninguna parte lo dice la Biblia. Los pecadores son invitados e instados a venir a Cristo y creer en Él. Tal es la responsabilidad del pecador —  ¿que "debo... hacer para ser salvo"? (Hechos 16:30).

El que Cristo murió por nuestros pecados es el mensaje que nos da el Evangelio. Sin embargo, debe ser creída para ser de beneficio al pecador. La muerte de Cristo, aunque ofrecida "a todos los hombres", sólo es eficaz para aquellos que creen: Él es "el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen" (1 Timoteo 4:10). Vance señala el problema obvio si la muerte de Cristo  aplica salvación automáticamente para aquellos por quienes él murió:

Pero si la naturaleza de la expiación era tal que en realidad y por sí misma proporcionó salvación para aquellos para los cuales fue diseñada, entonces los "elegidos" nunca podrían haber nacido "muerto en delitos y pecados" (Efesios 2:1). Y por lo tanto, ¿Cómo los hombres quienes son salvos, redimidos, reconciliados, y justificados, ser, “por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás” (Efesios 2:3)...?[41]

La Pascua, que Pink reconoce como "uno de los más llamativos y benditos precursores de la obra de la cruz de Cristo que se encuentran en cualquier lugar en el Antiguo Testamento, es un claro ejemplo del principio de que la expiación y su aplicación deben ser distinguidos. La sangre del cordero sacrificado de la Pascua (Éxodo 12:6, 21) llegó a ser eficaz solamente después de que se aplicó al dintel de la puerta según las instrucciones (Éxodo 12:7, 22)... La simple muerte del cordero no salvó nadie: la sangre tenía que ser aplicada".[42] y así es con la muerte de Cristo.

El calvinismo acusa abiertamente a Dios: "Porque Dios ha amado a unos cuantos y no todos, porque él soberana e inmutablemente ha determinado que éstos en particular sean salvos, él envió a su hijo a morir por ellos, para salvar a ellos y no  a todo el mundo".[43]  Así, todos los hombres no son salvos, porque Dios no quiere que lo sean y ha predestinado a multitudes a sufrir eternamente.

Sin embargo, según la Biblia, no todos son salvos, porque ellos (los perdidos) se niegan a creer en Cristo. Pablo escribe que la salvación viene "a todos... los que creen... por cuanto todos pecaron" (Romanos 3:22 – 23). Por cierto,  el "todos pecaron" significa toda la humanidad. Así también el "todos... los que creen" debe significar que toda la humanidad puede creer en Cristo, si así lo quieren hacer.

La Salvación es Para Todos

Aquí tenemos algunos de los muchos versículos (con palabras claves y frases en cursiva) que declaran que Dios (exactamente como se esperaría de alguien quien es amor y Padre de misericordias) ama a todos con amor infinito y desea que todos se salven. Él no quiere que ninguno perezca y ha hecho la muerte de Cristo propiciatorio por los pecados de toda la humanidad, si tan sólo creen en él:

  • Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros (Isaías 53:6) [Seguramente el "todos" que iban por mal camino son los mismos "todos" (es decir, todo Israel y toda la humanidad) cuya iniquidad fue puesta en Cristo.]
  •  He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. (Juan 1:29)  [Así como en el Antiguo Testamento los sacrificios fueron ofrecidos para todo Israel y no para un grupo selecto de israelitas, también el cumplimiento mismo del sacrificio de Cristo como el cordero de Dios fue ofrecido para toda la humanidad y no para unos cuantos "elegidos" o un número limitado.]
  • Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios. El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.(Juan 3:14-18, 36) [Sanidad por medio de la serpiente de bronce elevada, la cual Cristo dijo que era la figura de él mismo siendo levantado en la Cruz y fue para todos los que miraran a él por fe].

  • Acordaos de la ley de Moisés mi siervo, al cual encargué en Horeb ordenanzas y leyes para todo Israel. (Malaquías 4:4) [La ley, con su acompañamiento de sacrificios, era para todo Israel, y el cumplimiento en Cristo es para toda la humanidad.]
  • Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. (Juan 7:37)
  • Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego. (Romanos 1:16)
  • Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. (Romanos 5:6) [Todos son impíos, no solamente los elegidos]
  • Más la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes. (Gálatas 5:22)
  • Porque la paga del pecado es muerte, más la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro. (Romanos 6:23)
  •  El que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores… (I Timoteo 1:15) [Por cierto, los elegidos no son los únicos pecadores] 
  • El cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. (I Timoteo 2:4)
  • El cual se dio a sí mismo en rescate por todos. (I Timoteo 2:6)
  • Quien es el Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen. (I Timoteo 4:10)
  • Para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos. (Hebreos 2:9)
  • No queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. (II Pedro 3:9)
  • Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros. Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo. (I Juan 1:9-2:2)
  • Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo.  (I Juan 4:14)

Para tomar todas estas (y muchas otras similares) declaraciones claras, demostrando que la salvación es para todos, para el mundo, para todo aquel que, para Israel, para cualquier hombre, para todo aquel que cree, etc. y atreverse a decir que sólo se refiere a un grupo electo, ¡esto es cambiar deliberadamente la palabra de Dios!

¿Solo los elegidos se descarrían como ovejas perdidas? ¿Sólo los elegidos tienen sed? ¿Sólo los elegidos son impíos y pecadores? ¿Sólo los elegidos están "bajo pecado"? es obvio que no. Seguramente como todos los hombres son pecadores y, como todos los de Israel han caminado mal como ovejas pérdidas, así fueron colocados los pecados de todos los hombres en Cristo, y la salvación está disponible a través de la fe en él. Estos versículos y muchos más como ellos, declaran claramente en un lenguaje inequívoco que Cristo fue enviado para ser "El Salvador del mundo," que su muerte fue "un rescate por todos" y que por lo tanto es "El Salvador de todos los hombres" que creen. John Owen intenta contrarrestar tales Escrituras e intenta apoyar la limitada expiación con el siguiente comentario sobre 1 Timoteo 1:15, "Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores":

Ahora, si preguntas quienes son estos pecadores a quienes él ha tenido esta amable intención y propósito, él mismo te dice, Mateo 20:28, que llegó a "dar su vida en rescate por muchos;" en otros lugares nos llama creyentes distinguidos del mundo: porque él "el cual se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos del presente siglo malo..." Gálatas 1:4... Efesios 5:25 – 27, "él amó a la iglesia y se entregó por ella..." Tito 2:14, "Él se entregó por nosotros, para redimirnos de toda iniquidad..." porque a través de él "por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes" Romanos 5:2, etc. [44]

Una Suposición Injustificada

Owen fue brillante, pero su argumento es falaz. Su deseo de defender el calvinismo aparentemente lo cegó a las Escrituras y a la razón. Obviamente, la multitud de versículos que claramente declaran que Dios ama a todos y es misericordioso para con todos y que Cristo murió por todos, no se anulan con otros versículos declarando que Cristo murió por la iglesia, que su muerte fue un rescate para muchos o la seguridad de que él murió por nosotros, etc… Estos pasajes no dicen que Cristo murió sólo por los muchos pecadores, sólo para la iglesia, sólo para nosotros, etc… Por esa interpretación y afirmaciones tales como "porque si por la transgresión de aquel uno murieron los muchos… Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores" (Romanos 5:15, 19), etc., indicaría que sólo un número limitado fueron constituidos pecadores y estos murieron por la desobediencia de Adán.

Por supuesto, los apóstoles, escribieron a creyentes, para recordarles que Cristo murió por ellos, pero esa declaración no puede anular muchas de las declaraciones claras de que Él murió por todos. Sin embargo este mismo argumento es ofrecido repetidamente por calvinistas hasta este día. Piper cita los mismos versículos inaplicables en que se dice que Cristo fue "un rescate para muchos", que él "cargo en el pecado de muchos", y que él "amó a la iglesia y se entregó a si mismo por ella," etc. como "prueba" de que la muerte de Cristo no era propiciatoria para todos. [45]

Con tal razonamiento, Pablo no hubiera sido capaz de utilizar "vosotros", "ustedes", etc., en sus escritos a los Corintios porque eso significaría que los beneficios de la muerte de Cristo y la resurrección eran sólo para ellos. Por el mismo argumento, para David decir: “el Señor es mi pastor...” (Salmo 23:1) significa que se trataba sólo de David. O cuando los profetas de Israel escribieron, "Verdaderamente tú eres Dios que te encubres, Dios de Israel, que salvas..." (Isaías 45:15; Jeremías 50:34), significa que Dios solo era el Dios y el Redentor de Israel.

Igualmente absurdo seria para Pablo decir “el cual me amó” (Gálatas 2:20) esto significaría que Cristo solo amó a Pablo. Otros argumentos que emplean los calvinistas son igualmente irrazonables. Considere el siguiente intento de John Piper y su personal pastoral explicar 1 Timoteo 4:10:

La muerte de Cristo demuestra tan claramente el aborrecimiento justo de Dios del pecado, que él es libre para tratar al mundo con misericordia sin comprometer su justicia. En este sentido Cristo es el Salvador de todos los hombres. Pero es sobre todo el Salvador de aquellos que creen. El no murió por todos los hombres en el mismo sentido... La muerte de Cristo realmente solo salva de todo mal a aquellos por quienes Cristo murió "en especial".[46] [Énfasis en original]

¿Tiene Sentido o son Tonterías?

¿Puede alguien hacer  sentido de que "Cristo no murió por todos los hombres en el mismo sentido", pero que él es el Salvador de todos los hombres "en este sentido"? ¿Cuál es este sentido? Porque la muerte de Cristo "demuestra el justo aborrecimiento de Dios del pecado..." Es capaz de "tratar al mundo con misericordia sin comprometer su justicia". Pero él no trata con misericordia, porque Cristo "no murió por todos los hombres en el mismo sentido..." Este “sentido” ni el “mismo sentido” se definen, por lo que no podemos hacer ningún sentido de estas tonterías. Pero otra vez, muestra el extremo en que uno debe ir para defender el calvinismo.

Recordamos las objeciones de Spurgeon (lo hemos citado varias veces porque contradice tan claramente el calvinismo que el mismo afirmaba) que hacia lo mejor para circunvalar las palabras claras de las Escrituras. En el comentario de 1 Timoteo 2:4 (en otras ocasiones contradiciendo su propia defensa de la limitada expiación), dijo:

Estaba leyendo hace un momento la exposición de [uno] que explica el texto [como] si se leyera "Quien no quiere que todos los hombres sean salvos..." [De hecho], el texto debe leerse así — "cuyo deseo es que todos los hombres sean salvados..." Como es mi deseo... a como es tu deseo... por lo que es el deseo de Dios, que todos los hombres sean salvos; Ciertamente, él no es menos benevolente que nosotros.[47]

Aún Spurgeon mismo se contradijo otra vez en decir que Dios es capaz de salvar a todo el que él desea salvar. Pero Dios no puede ser sincero ya que no todos son salvos y es su deseo de que todos los hombres sean salvos. Por lo tanto, él (Dios) es menos benevolente que Spurgeon, quien deseaba que todos los hombres sean salvos — y seguramente menos benevolente que Pablo, quien estaba dispuesto  ser "anatema" para salvar a sus hermanos judíos (Romanos 9:1 – 5). ¿Cómo podría Dios desear que todos los hombres sean salvos, tener el poder para salvar a todos a quienes él desea salvar y sin embargo, no todos son salvos?

            Como acabamos de ver, John MacArthur, Jr. (al igual que Spurgeon) intenta escapar de la contradicción evidente, diciendo que Dios tiene una voluntad de "decreto" y una "voluntad de deseo".[48] En el proceso de intentar escapar una contradicción, cae en otra. ¿Cómo podría Dios, según la posición extrema del calvinismo en cuanto a su soberanía, no decretar algo que el realmente desea? Los calvinistas se jactan que ellos son exegetas de las Escrituras. ¿Pero dónde en I Timoteo 2:4 (o en cualquier otro lugar) existe incluso un indicio de "dos voluntades", uno de "Decretos" y otro de "deseos" como también lo enseñan Piper y otros?         

            Es la imposición sobre las Escrituras de una teoría anti-bíblica que atrapa al calvinista en estas contradicciones. Obviamente, la contradicción desaparecería si admitiesen el libre albedrío, pero esto no se puede permitir, porque destruiría el “tulip”.

            Boettner declara que “los calvinistas sostienen que en la intención y el plan secreto de Dios, Cristo murió por los elegidos únicamente..."[49]  Por otra parte Boettner agrega, "Si la muerte de Cristo estaba destinada a salvar a todos los hombres, entonces debemos decir que Dios no era capaz o no estaba dispuesto a llevar a cabo sus planes".[50] Él se olvida que la muerte de Cristo sólo beneficia a los que reciben a Cristo (Juan 1:12) y que la salvación es "la dadiva de Dios" (Romanos 6:23) y debe ser recibida voluntariamente. En cuanto a los hombres teniendo poder de oponerse a los planes de Dios, ¿es el mal en el mundo el plan de Dios? ¿Por qué entonces debemos orar, "Hágase tu voluntad en el cielo como en la tierra"?

Recuerde que Isaías está hablando a todo Israel cuando dijo: “todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino...” y también cuando él declara que "el pecado de todos nosotros" fue cargada sobre el Mesías venidero. A como todos iban por mal camino, así seguramente  Dios pone sobre Cristo la iniquidad de todos también— aún no se han salvado muchos israelitas a lo largo de la historia. Estas y muchas otras Escrituras dejan claro que el beneficio de la muerte, sepultura, y resurrección de Cristo, como pago completo por los pecados del mundo, está disponible para ser recibido por todo aquel que cree el Evangelio. Mientras que la ira de Dios permanece sobre todos los que rechazan a Cristo y la salvación que Él verdaderamente ofrece a todos.

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1.          John Murray, Redemption Accomplished and Applied (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1955), 64.

2.          Edwin H. Palmer, the five points of calvinism (Grand Rapids, MI: Baker Books, enlarged ed., 20th prtg. 1999), 44.

3.          John Calvin, institutes of the Christian Religion, trans. Henry Beveridge (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1998 ed.), III: xxi, 5.

4.          A. A. Hodge, the Atonement (Memphis, TN: Footstool Publishers, 1987), 348.

5.          Loraine Boettner, the Reformed Doctrine of predestination (Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed Publishing Co., 1932), 83–84.

6.          D. A. Carson, The Difficult Doctrine of the Love of God (Wheaton, IL: Crossway Books, 2000) ,  73.

7.          Stanley  Gower, in         the       first      of         “Two   Attestations”     to         John Owen, Bk. 1 of the Death of Death in the Death of Christ (n. p., 1647); in the Works of John Owen, ed. William H. Goold (Carlisle, PA: The Banner of Truth Trust, 3rd prtg. 1978), X: 147.

8.          R. C. Sproul, Chosen by God (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 1986), 207.

9.          Gower, in Owen, Works, IV: 338.

10.        John MacArthur, Jr., the love of God (Dallas, TX: Word Publishing, 1996), xv 85–86, 99–124.

11.        John Calvin, Commentary on a Harmony of the Evangelists, Matthew, Mark, and luke, William Pringle, trans. (Grand Rapids, MI: Baker, 1930), 314, cited in MacArthur, love of God, 85.

12.        MacArthur, love of God, 195.

13.        Ibid., 12–18.

14.        Owen, Works, I: 149.

15.        H. A. Ironside, timothy, titus and philemon (Neptune, NJ: Loizeaux Brothers, Inc., 1990), 55.

16.        Calvin, institutes, III: xi, 11.

17.        John H. Gerstner, Wrongly Dividing the Word of truth: A Critique of Dispensationalism ( Brentwood, TN: Wolgemuth and Hyatt, Publishers, Inc., 1991),  124.

18.        MacArthur, love of God, 106–112.

19.        Grover E. Gunn, the Doctrine of Grace (Memphis, TN: Footstool Publications), 1987, 17.

20.        Cited in Laurence M. Vance, the Other Side of Calvinism (Pensacola, FL: Vance

Publications, rev. ed. 1999), 423.

21.        David N. Steele and Curtis C. Thomas, the Five points of Calvinism (Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed Publishing Co., 1963), 17.

22.        Michael Scott Horton, putting Amazing Back into Grace (Nashville, TN: Thomas Nelson Publishers, 1991), 89.

23.        Herman Hanko, God’s Everlasting Covenant of Grace (Grandville, MI: Reformed Free Publishing Association, 1988), 15.

24.        R. C. Sproul, Grace unknown (Grand Rapids, MI: Baker Books, 1997), 165.

25.        Dave Breese, “The Five Points of Calvinism” (self-published paper, n. d.).

26.        Leonard J. Coppes, Are Five points Enough? the ten points of Calvinism (Denver CO:

self-published, 1980), 49.

27.        Homer Hoeksema, limited Atonement, 151; cited in Vance, Other Side, 406.

28.        C. H. Spurgeon, New park Street pulpit (London: Passmore and Alabaster), Vol 6, 28-29; sermon preached December 11, 1859.

29.        Kenneth G. Talbot and W. Gary Crampton, Calvinism, Hyper-Calvinism and Arminianism ( Edmonton, AB: Still Waters Revival Books, 1990),  11.

30.        Ibid., 37.   

31.        Boettner, Reformed, 151.

32.        Joseph M. Wilson, “How is the Atonement Limited?” the Baptist Examiner, December 9, 1989.

33.        Boettner, Reformed, 151.

34.        John MacArthur, the MacArthur Study Bible (Nashville: Word Publishing, 1997), 1862.

35.        Zane C. Hodges, “The New Puritanism, Pt. 3: Michael S. Horton: Holy War With Unholy Weapons,” Journal of the Grace Evangelical Society, Spring 1994, 7:12, 17–29.

36.        Palmer, five points, 44–45.

37.        W. J. Seaton, the Five points of Calvinism (Carlisle, PA: The Banner of Truth Trust, 1970) ,  15.

38.        Palmer,  five points, 44.

39.        Cited in Vance, Other Side, 423.

40.        Arthur W. Pink, Gleanings in Exodus (Chicago: Moody Press, 1981), 84.

41.        Vance, Other Side, 427.

42.        Pink, Gleanings, 88.

43.        Palmer, five points, 50.

44.        Owen, Works, 1:157–58.

45.        John Piper and Pastoral Staff, “TULIP: What We Believe about the Five Points of Calvinism: Position Paper of the Pastoral Staff” (Minneapolis, MN: Desiring God Ministries, 1997), 16–17.

46.        Ibid., 14–15.

47.        C. H. Spurgeon, Metropolitan tabernacle pulpit, vol. 26, “Salvation by Knowing the Truth,” sermon preached on 1 Timothy:2:3–4, January 16, 1880.

48.        John MacArthur, the MacArthur Study Bible (Nashville, TN: Word Publishing, 1997), 1862.

49.        Boettner, Reformed, 150.

50.        Ibid., 155.

 
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