Capítulo 6 - Armenio, Dort, Westminister y los cinco puntos | thebereancall.org

Dave Hunt

A menudo el calvinismo es  contrastado con el Armenianismo, Nombrado así por el nombre de Jacobus Arminius (1560-1609). Todos aquellos que no estén completamente en acuerdo con los calvinistas en los cinco puntos del tulipán (véase abajo) automáticamente son acusados de ser Armenianistas (esto no se debe confundir con los armenios étnicos), sin embargo, muchos a quienes se les presenta esta acusación nunca han escuchado el término.

Además, muchos calvinistas que denigran a Armenio nunca han leído sus obras y no saben nada más que rumores sobre él y sus creencias.

Irónicamente, este teólogo holandés empezó como un calvinista y estudió con Beza en el seminario de Calvino en Ginebra. Él era un devoto seguidor de Cristo y sufrió mucho por su fe. Toda su familia fue asesinada en su ausencia cuando tropas de españoles católicos imponiendo la Inquisición masacraron a la población de su ciudad natal de Oudewater en Holanda.

Armenio fue acusado injustamente de casi todas las falsas doctrinas jamás inventadas. Desde Socinianismo (negación de la predestinación, la verdadera naturaleza de la expiación y de la Trinidad) hasta el Pelagianismo (la negación que el pecado de Adán afectó a su posteridad, y un excesivo énfasis en libre voluntad, salvación por gracia más obras y la posibilidad de la perfección sin pecado).

Por lo tanto ser llamado un Arminiano es una acusación más seria de lo que muchos  acusadores o el acusado muchas veces entienden. Tan fuerte fue el Calvinismo en ciertas partes de Europa en los días de Armenio que  era equivalente a la negación del mismo Evangelio e incluso de toda la palabra de Dios — y podía costar la vida. En Inglaterra, por ejemplo, una ley del Parlamento de 1648 hizo que el rechazo del bautismo de infantes calvinista fuese castigado con muerte.1

Armenio tuvo que llevar la responsabilidad especial que vino sobre cualquier protestante de su época, especialmente en Holanda, que se atrevía a echar un segundo vistazo al Calvinismo desde las Escrituras. Esta misma culpa a veces se conecta a los no calvinistas de hoy. Fue acusado de tener inclinaciones secretas hacia el catolicismo romano, a pesar de su denuncia abierta de los sacramentos católicos y del papado como el Reino del Anticristo.

Al visitar Roma para ver al Vaticano por sí mismo, Armenio informó que vio "' el misterio de iniquidad' en una forma más horrible, fea y detestable de lo que jamás podría haber concebido en su imaginación".2  Hoy en día algunos de los llamados Armenianos promueven herejía muy seria, habiendo "adoptado creencias absolutamente contrarias" a las que él enseñó. 3 Pero en realidad Armenio era más bíblico en sus creencias, y mucho más semejante a Cristo en su vida que Calvino.

Vance declara acertadamente que "Armenio era tan ortodoxo en las doctrinas cardenales de la fe cristiana como cualquier calvinista, antiguo o moderno".4

Comparación de carácter y conducta.

Algunos calvinistas han criticado  la primera edición de este libro por lo que ellos llaman mi supuesta "caricatura de Calvino" [y] mi retrato de adoración a Armenio... por lo contrario, simplemente he dado los hechos históricos, que ninguno de mis críticos han sido capaces de refutar. En Debatiendo el Calvinismo (Multnomah, 2004), James White dijo que "refutaría las calumnias [que yo] lancé a...Calvino [y] Agustín." Todavía estoy esperando. Es inconcebible que los calvinistas hayan hecho caso omiso a la conducta no cristiana de Calvino — y se han negado a reconocer los hechos, cuando son enfrentados con ellos.

 No se puede negar que Calvino era un abusador, irrespetuoso, despreciativo, insultante, indiferente, rudo y sarcástico en sus escritos y opiniones sobre los demás. Y esto no solo en sus comunicados, pero con frecuencia en su relación personal con muchos que se atrevieron a discrepar con él — como ya lo hemos demostrado brevemente.

Por el contrario, Armenio era un cristiano constante en sus escritos, bondad, y consideración hacia los demás. No se encuentra nada en sus escritos o acciones del sarcasmo, la burla y el desprecio por las opiniones contrarias que caracterizan a las escrituras de Calvino. No hay nada en cuanto a Armenio que sugiera la venganza contra los enemigos o el uso de la violencia por la causa de Cristo, mucho menos la condena a muerte por herejía que se aplicó en la Ginebra de Calvino.

En la evaluación de cualquiera de estos dos líderes fuertes, también hay que recordar que, al igual como los cinco puntos del Calvinismo no fueron formulados por Calvino, sino por el Sínodo de Dort, así tampoco fue Armenio quien articuló los cinco puntos del Armenianismo, sino los Remonstrantes que lo hicieron después de su muerte.

Las enseñanzas de Armenio

Armenio defendió sin concesiones la sana doctrina y creía en la infalibilidad y la inherencia de la Biblia como inspirados por Dios. Rechazó la misa como una negación de la verdad y la excelencia del sacrificio de Cristo."5

Se unió a los que llamaban al Papa "el adúltero y rufián de la iglesia, el falso profeta... el enemigo de Dios... el Anticristo...6 el hombre de pecado, el hijo de perdición, el maleante más notorio. 7 [que] será destruido en el glorioso advenimiento de Cristo, "8  E instó a todos los creyentes a “involucrarse en... la destrucción del papado, igual como lo harían con... el Reino del Anticristo..."9  y él se esforzó en destruir el" papismo" por su lúcida y poderosa predicación del Evangelio y la sana doctrina de la palabra de Dios.

Armenio reconocía y rechazaba por lo que eran las doctrinas falsas de Agustín. En contraste con Agustín, Armenio también rechazó la autoridad de la tradición y los libros apócrifos. Él creyó en la filiación de Cristo siendo eterno, co-igual y co-eterno con el Padre y el Espíritu Santo. 10 Que Cristo vino a esta tierra como hombre, 11 que era Jehová del Viejo Testamento12, quien murió por nuestros pecados, pagando la pena completa del pecado por su sacrificio en la Cruz, 13 que fue sepultado, resucitó y ascendió al cielo, 14 y que el  hombre está irremediablemente perdido y atado por el pecado, y que la salvación es por gracia, solo por la fe  en Cristo Jesus.15

Armenio predicó que la salvación era enteramente a través de Cristo como una obra de gracia, que sólo Dios podía hacer en el corazón del hombre.  Negó categóricamente las acusaciones falsas hechas contra él de Pelagianismo y Socinianismo.16  También,  se defendió contra la falsa acusación de que él enseñaba la doctrina de apostasía:

Porque nunca enseñé... cualquier cosa contraria a la palabra de Dios o a la confesión y Catecismo de las iglesias Belgas. En ningún período he dejado de hacer esta declaración y aún repetir en esta ocasión... así desde un siniestro informe, que durante mucho tiempo ha sido industriosamente y extensamente distribuido acerca de mí... y ya que este rumor infundado ha operado más daño contra mí, suplico inoportunamente a ser favorecido con su amable permiso para hacer una declaración ingenua y abierta... [Se distribuyeron artículos] como si hubieran sido de mi composición: cuando, en realidad... no habían procedió de mí, ni de acuerdo a mi sentir.  Y como criterio personal me parecen ser contrarias a la palabra de Dios...

Dos veces repetí esta aseveración solemne y suplicó a los hermanos "no extender tan fácilmente crédito a los informes que se distribuyeron en cuanto a mí, ni escuchen tan fácilmente cualquier cosa que fue presentada como si procediese de mí, incluso rumores exagerados manifestados para hacerme daño..."

 Mi sentir respecto a la perseverancia de los Santos, es que aquellas personas que han sido injertados en Cristo por la fe verdadera y así se han hecho partícipes de su espíritu vivificante, poseen poderes suficientes [o fuerza] para luchar contra Satanás, el pecado, el mundo y su propia carne, y ganar la victoria sobre los enemigos, pero no sin la ayuda de la gracia del Espíritu Santo mismo. Jesús Cristo, también por su espíritu nos asiste en todas las tentaciones y  nos brinda la ayuda que siempre está disponible de su mano; y siempre debemos estar preparados para la batalla, implorando y no faltará su ayuda para preservarnos de caer.  Así que no es posible para ellos, por cualquier picardía, astucia o poder de Satanás, el ser seducidos o sacados de las manos de Cristo...

Aunque aquí afirmó abierta e ingenuamente, que él nunca enseñó que un verdadero creyente, pueda caer total o definitivamente fuera de la fe y perecer; Sin embargo, no ocultó que existen pasajes de las Escrituras que parecen mostrar este aspecto; y las respuestas que he sido permitido ver, no son de tal clase para probarlos a mi entender. Por otro lado, se producen ciertos pasajes de la doctrina contraria [de la perseverancia incondicional] que son dignos de mucha consideración...

Soy consciente de mí mismo, de no haber enseñado o entretenido cualquier otro sentimiento con respecto a la justificación del hombre ante Dios, igual que los que se llevan a cabo por unanimidad de la reforma y las iglesias protestantes y que están completamente de acuerdo con sus opiniones expresadas... sin embargo, mi opinión no es tan diferente que la de[Calvino] en cuanto a  emplear la firma de mi propia mano suscribiéndome a aquellas cosas que él ha aportado sobre este tema [de la justificación] en el tercer libro de sus Institutos; Y esto estoy dispuesto en cualquier momento a darle mi plena aprobación... Pues yo no soy de la congregación de quienes desean tener dominio sobre la fe de otro hombre, pero soy sólo un ministro para los creyentes, con la intención de promover en ellos un aumento del conocimiento, verdad, piedad, paz y gozo en Cristo Jesús nuestro Señor."17

El acérrimo calvinista R. K. McGregor Wright reconoce que Armenio sólidamente afirmó la seguridad eterna de los Santos, aunque esa doctrina fue "... abandonada por sus seguidores... unos años después de su muerte."18 Armenio es calumniado y denunciado hoy por los calvinistas, mientras que Agustín es alabado. Aun admitiendo que Armenio "afirma dogmáticamente que es imposible para los creyentes perder la salvación",

Dillow insiste en que "Armenio cree que la salvación se puede perder".19 J. I. Packer cita con aprobación a “Robert Traill, el puritano escocés, [quien] escribió en 1692, ' que; los principios del Armenianismo son los dictados naturales de una mente carnal, que es enemistad tanto a la ley de Dios y al Evangelio de Cristo, y, junto al mar muerto del papado (en el cual también corre esta corriente), ha sido, desde Pelagio hasta el día de hoy la mayor plaga de la iglesia de Cristo, y será así hasta su segunda venida.'"20

Sin embargo Sheldon, dice, "el sistema doctrinal de Armenio, siendo confesado por muchos testigos como un hombre de espíritu y vida ejemplar, fue el sistema calvinista sin ninguna modificación adicional excepto el de rechazar el principio de la predestinación absoluta".21 Un líder Arminiano del siglo XIX resumió su comprensión de la doctrina:

El Arminianismo enseña que Dios, en Cristo Jesús, hizo provisión completa para la salvación de todos aquellos que, por el arrepentimiento hacia Dios y fe en nuestro Señor Jesucristo, aceptan los términos [del Evangelio] y por lo tanto todos los que aceptan son eternamente salvos.22

Difícilmente se podría argumentar con esa afirmación. Aún así los calvinistas siguen acusando a Armenio de enseñar que la salvación se pierde. — y a etiquetar como "Arminianos" quienes están en desacuerdo con ellos. Lo mismo ocurre con frecuencia hoy en día.

Ruptura con el Calvinismo

Armenio estaba tan decidido como Calvino de seguir sólo al señor y su palabra. Ese deseo sincero lo metió en problemas porque él no se consideraba "obligado a adoptar todas las interpretaciones privadas de la reforma",23 ni tampoco las de la Iglesia católica.24 El concluyo por el estudio serio de las Escrituras, que en algunos aspectos, el Calvinismo simplemente no era bíblico. Y sufrió persecución y falsas acusaciones por esa opinión cuidadosa y meditada— como el no-calvinista de hoy.

Armenio estaba convencido por las Escrituras que quienes estarían en el cielo, estarían allí porque creyeron el Evangelio, no porque Dios los eligió para ser salvos y que los regenera sin ninguna fe de su parte. Firmemente creyó y enseñó la predestinación como "un decreto eterno y misericordioso de Dios en Cristo, por el cual él determina para justificar y adoptar a los creyentes y para darles vida eterna, sino para condenar a los incrédulos y personas impenitentes".25 Lo que dijo E. H. Broadbent de Armenio en su clásico La Iglesia Peregrina contrasta marcadamente con las calumnias que el todavía sufre de los calvinistas:

Habiendo sido educado bajo la influencia de la enseñanza de Calvino, Armenio — reconocido por todos como un hombre de carácter intachable, en habilidad y aprendizaje insuperable — fue elegido para escribir en defensa del Calvinismo menos extremo, que se creía estar en peligro de extinción por los ataques hechos sobre él. Sin embargo estudiando el tema, vino a darse cuenta que mucho de lo que el sostenía era indefendible; que convertía a Dios en el autor del pecado, que establece límites a su gracia salvadora, deja la mayoría de la humanidad sin esperanza o posibilidad de salvación.

El vio en las Escrituras que la obra redentora de Cristo es para todos, y la libertad del hombre de elegir como parte del decreto divino. Volviendo a las enseñanzas originales de las Escrituras y la fe de la iglesia, evitó los extremos en los cuales ambas partes habían caído en su larga controversia. Su declaración de lo que había venido a creer, le involucraron personalmente en  conflictos que afectaron tanto su espíritu como su salud y esto acorto su vida. [Murió a la edad de 49, Calvino a los 55]. Más tarde en el avivamiento Metodista su enseñanza tomó una forma más vívida y evangelística.

Fisk está de acuerdo que "El armenianismo viene del nombre de un hombre que primero aceptó el sistema calvinista, fue convocado para defenderlo contra la oposición, y que tras estudiarlo llegó a una posición más moderada".27 McNeill, él mismo, un presbiteriano, es lo suficientemente honesto para decir que Armenio "no repudiaba la predestinación, pero si condena el supralapsarianismo [que Dios desde la eternidad pasada predestina a los no elegidos al pecado y a sufrir la condenación eterna] como subversiva del Evangelio."28  Earle E. Cairns explica las principales diferencias entre los dos sistemas:

El intento [de Armenio] de modificar el Calvinismo para que...Dios no pueda ser considerado como el autor del pecado, ni el hombre un autómata (Maquina) en las manos de Dios, hizo caer sobre él la oposición... Tanto Armenio como Calvino enseñaron que el hombre, quien heredó el pecado de Adán, está bajo la ira de Dios. Pero Armenio creía que el hombre era capaz de iniciar su salvación después de que Dios le concediera la gracia principal para permitir que su voluntad cooperara con Dios...29 Armenio aceptaba la elección pero creía que el decreto para salvar a algunos y condenar a otros tenía "su fundamento en la presciencia de Dios".30  Así que la elección era condicional y no incondicional... Armenio también creía que la muerte de Cristo era suficiente para todos, pero solo eficaz para los creyentes.31  Calvino limitaba la expiación solo a los elegidos para la salvación. Armenio también enseñó que los hombres pueden resistir la gracia salvadora de Dios, 32 mientras que Calvino mantuvo que esa gracia era irresistible.33

El ferviente deseo de Armenio había sido simplemente mitigar los extremos del Calvinismo. Acerca de Armenio, dice Newman, "fue reconocido como uno de los hombres más capaces y más cultos de su tiempo. Sus sermones expositores fueron tan lúcidos, elocuentes y bien predicados que atraía a grandes audiencias. De vez en cuando fue llamado a escribir en contra de los opositores del Calvinismo, lo cual  hizo de una manera moderada y satisfactoria. Cuando la peste estaba desenfrenada en 1602, se distinguió por su servicio heróico."34

En los primeros días, nadie repudiaba más vigorosamente a los "Armenianos" que John Owen, quien se refirió a "el veneno del Arminianismo... que cortando la raíz misma del cristianismo."35 Este esfuerzo alcanzó su auge en su extenso tratado contra "las doctrinas de Armenio" titulada Una Muestra del Arminianismo, publicado por primera vez en 1642 por orden del Comité de la cámara de diputados en el Parlamento para la regulación de la impresión y publicación de libros. Aparentemente perdido en la seria polémica, hubo una palabra de precaución en la "Nota de Introducción", que fue desoída en ese entonces al igual que hoy: "Puede ser cuestionado si Owen discriminaba suficiente la doctrina de Armenio con el desarrollo pleno que su sistema recibió de las manos de sus seguidores después de su muerte, ".36

El Armenianismo y la Iglesia Estatal

La opinión moderada de Armenio atrajo a muchos seguidores. Muchos pastores protestantes, incómodos con los extremos del Calvinismo y su militancia contra quienes no estaban de acuerdo, comenzaron a predicar el mismo Calvinismo modificado como Armenio y recibieron considerable oposición de los calvinistas.  Estos últimos siguiendo las enseñanzas de Agustín y la práctica de Roma, vieron iglesia y el estado como socios, juntos al estado, imponiendo sanciones en contra quienes la iglesia consideraba herejes — una intolerancia a la que Armenio y sus seguidores se opusieron. McGregor escribe que "todo el proceso de la reforma tuvo lugar en el contexto de las iglesias del estado, con el poder secular apoyando y protegiendo a los reformadores y a sus ganancias.37

Este gran error fue el legado de Constantino,  primero; prohibir a cualquiera reunirse fuera de la iglesia establecida para propósitos religiosos y lo segundo fue confiscar la propiedad de aquellos que lo cumplieran. Creyendo que el bautismo era "la salvación de Dios... y el sello que le confiere la inmortalidad... el sello de la salvación," 38  él espero justo hasta antes de su muerte para bautizarse y no arriesgarse de pecar después de ello y así perder su salvación. Más tarde, el emperador Teodosio emitió un edicto haciendo que; "la religión que fue enseñada por  Pedro a los romanos, que se ha conservado fielmente por la tradición" 39  Era la fe oficial del imperio. Como se señaló anteriormente; los adherentes debían llamarse "Cristianos católicos" y todos los demás fueron prohibidos en sus iglesias.40  Un historiador nos explica el efecto trágico para la iglesia:

Ahora las Escrituras no eran la norma de la fe cristiana... [Sino] las decisiones de los padres y los consejos... Tampoco la religión propagada por los métodos apostólicos de persuasión, acompañado con la humildad y la mansedumbre de Cristo, sino por los edictos imperiales y decretos; Aquellos que contradicen no son convencidos por la razón o las Escrituras, sino que debían ser perseguidos y destruidos.41

Tal fue la relación oficial entre iglesia y estado que heredó Calvino de Agustín, y que fue forzada sobre Ginebra,  que los calvinistas siempre que fuera posible continuaron utilizando estos métodos para imponer su voluntad sobre aquellos que diferían con ellos. En común acuerdo con los príncipes, reyes y emperadores, la iglesia católica durante siglos había controlado toda Europa. La reforma creó una nueva iglesia del estado en toda Europa, en competencia con Roma, la luterana y la calvinista. Esta última reclama el nombre de "Reformada".

La Iglesia Presbiteriana en Escocia, la Iglesia Anglicana y la Iglesia Reformada Holandesa, que persiguieron a los Arminianos en Holanda, eran todas iglesias del estado calvinista. Trágicamente, siguieron a Constantino, Agustín y a Calvino en la ambición anti-bíblica y grandiosa de imponer su marca del cristianismo sobre todo, en colaboración con el estado. Como señala David Gay:

En los Institutos de Calvino, él dijo que el gobierno civil está asignado a fomentar y mantener la adoración externa de Dios, y defender la sana doctrina y la condición de la iglesia. El despreció a los Ana bautistas como fanáticos estúpidos, porque argumentaron que estos asuntos son el negocio de la iglesia y no las autoridades civiles. Sin embargo, Calvino estaba equivocado; y ellos tenían la razón... El escribía desde el punto de vista de Constantino, y no del Nuevo Testamento...42

Sínodos, Asambleas, Concilios y Confesiones

Hoy en día, quienes están en desacuerdo con el Calvinismo, basando su entendimiento en la Palabra de Dios, son acusados de abandonar, ignorar, o incluso desafiar las grandes confesiones y credos establecidos en la iglesia.   

¿Debemos preguntarnos, "Cual iglesia"? Los católicos romanos también se refieren a "la iglesia" de una manera similar, pero millones de creyentes no formaron parte de ésta durante muchos siglos, antes de la reforma. Estos  se negaban a someterse a los papas o a someterse a las herejías de Roma. Los calvinistas de hoy, miran hacia atrás, al primer siglo de la reforma, y se refieren a "la iglesia" de la misma manera.  Dando a entender esto, que las iglesias del estado que siguieron lo que Calvino inicio en Ginebra y despreciaban como herejes a todo el que estaba en desacuerdo y rechazaba "la fe reformada" — equiparan el Calvinismo con la reforma.  

Calvino diligentemente había perseguido hasta la muerte a quienes no estaban de acuerdo con sus opiniones extremas sobre la soberanía y la predestinación. Sin embargo él toleraba las muchas herejías de Agustín — incluso había adoptado alguna de ellas. En sus escritos encontramos solamente elogios para este hombre que mantenía tantas cosas que eran anti-bíblicas.  De hecho, Calvino sostenía a Agustín como la autoridad y así justificaba sus propias prácticas y creencias erróneas.

Debe recordarse que los credos y confesiones de la  reforma fueron formulados, no por acuerdo entre todos los cristianos, sino solo por los luteranos y el segmento calvinista. El Sínodo de Dort y la Asamblea de Westminster, mencionada por los calvinistas como las declaraciones autorizadas de la verdad cristiana, fueron dominados por los calvinistas y forzaron el Calvinismo como la religión oficial del estado sobre todos los demás.

Así que la acusación de que uno es incapaz de seguir estas "grandes confesiones reformadas" ¡es simplemente otra forma de decir que uno está en desacuerdo con el Calvinismo! También promueve la falsa impresión de que el Calvinismo era la creencia oficial celebrada por todos los reformistas. Con respecto a los cinco puntos del Calvinismo, Hodges escribe;

 "Ninguna de estas ideas tiene derecho a llamarse normativa teológica protestante. Ninguna se ha celebrado por un una amplia sección  de la cristiandad.  Y aún más importante es que, ninguno de ellos (puntos del calvinismo) son bíblicos... todos ellos se encuentran fuera de los parámetros apropiados de la ortodoxia cristiana. "43

Los Cinco Puntos del Armenianismo

Armenio era parte de la Iglesia Reformada Holandesa del Estado, al igual que los líderes que continuaron con sus creencias después de su muerte prematura en 1609.

Inevitablemente, se desarrolló una polémica sobre la predestinación y se decidió investigar la Confesión de Bélgica y el Catecismo de Heidelberg para su posible revisión.  Para discutir los temas, cuarenta y seis ministros Arminianos se reunieron en privado en Gouda, Holanda, el 14 de enero de 1610.  Se elaboró y se firmó una reprensión (protesta) contra el calvinismo, afirmando que sus doctrinas no "eran contenidas en la palabra de Dios ni en el Catecismo de Heidelberg y que no son de edificación — sino, peligrosos — y no deben ser predicadas a la gente cristiana."44

La reprensión de estos “Remonstrantes” (Protestante Seguidores de Armenio) se compuso de cinco párrafos breves que llegaron a conocerse como los cinco puntos del Arminianismo.  En resumen estos declararon:

  1. Porque Dios desde la eternidad pasada decidió salvar a todos aquellos que creen en Jesús y "dejar a los incorregibles e incrédulos en el pecado y bajo ira..."
  2. Porque Cristo murió y obtuvo redención y perdón de pecados para todos, pero estos beneficios son eficaces sólo para aquellos que creen en Cristo.
  3. Porque el hombre no puede "pensar o hacer algo que sea verdaderamente bueno," y eso incluye "la fe salvadora", sino que debe ser regenerado.
  4. Porque la gracia de Dios es absolutamente esencial para la salvación, pero puede ser resistida.
  5. Porque aquellos que son verdaderamente salvos por la fe en Cristo están facultados por el Espíritu Santo para resistir el pecado; Pero si se puede caer de la fe, "debe ser más particularmente determinado en las Sagradas Escrituras, antes de que nosotros mismos podamos enseñarlo con una persuasión completa de nuestras mentes."

La respuesta de los calvinistas llegó unos meses más tarde en forma de una “contra reprensión”, que contenía siete artículos. El segundo y tercer punto se combinó con el título de Elección Incondicional, y el sexto y séptimo combinados bajo la Perseverancia de los Santos, dando lugar a lo que se conoce hoy como los cinco puntos del Calvinismo.

Vance resume esta declaración de la siguiente manera:

  1. Porque toda la humanidad ha caído en Adán y es corrupta e incapaz de creer, Dios saca de la condenación a  aquellos quienes él ha escogido para salvación, dejando a todos los demás.
  2. Los hijos de los creyentes, mientras no manifiesten lo contrario, deben contarse entre los escogidos de Dios.
  3. Dios ha decretado otorgar fe y perseverancia y así salvar a aquellos a quienes él ha escogido para salvación.
  4. Dios entregó a su hijo Jesucristo a morir en la Cruz para salvar solamente a los escogidos.
  5. El Espíritu Santo, trabaja externamente a través de la predicación del Evangelio y hace la función internamente con una gracia especial en los corazones de los elegidos, dándoles poder para creer.
  6. Aquellos a quienes Dios ha decretado salvar son apoyados y conservados por el Espíritu Santo para que finalmente no puedan perder su fe verdadera.
  7. Los verdaderos creyentes no persiguen descuidadamente las lujurias de la carne, pero trabajan su propia salvación en el temor del Señor. 45

La creciente controversia

La “contra reprensión” fue contestada por la opinión de los Remonstrantes. Este fue un documento mucho más extenso que entró en gran detalle para establecer lo que los Remonstrantes "en conciencia han considerado hasta el momento y siguen considerando el estar en armonía con la palabra de Dios..." Contenía largas objeciones al Calvinismo bajo cuatro encabezamientos, los puntos principales se resumen en los siguientes pasajes:

De la sección i (10 párrafos):

3.  Dios no ha ordenado la caída... no ha privado a Adán de la gracia necesaria y suficiente, ni tampoco... trae a algunos [hombres] a la vida [eterna], sino que priva a otros de los beneficios de la vida...

4. Dios no ha decretado la caída por  intervenir con pecado y así dejar por mucho a la mayor parte de los hombres excluidos de toda esperanza de salvación.

5. Dios ha ordenado que Cristo debe ser la expiación por los pecados del mundo entero y en virtud de este Decreto ha decidido justificar y salvar a los que creen en él y proporcionar a los hombres con los medios necesarios y suficientes para la fe...

6. Nadie es rechazado de la vida eterna ni de los medios suficientes correspondientes por cualquier antecedente de Decreto absoluto...

De la sección ii (4 párrafos):

1. El precio de la salvación que Cristo ofreció a Dios... pago por todos los hombres, según... la gracia de Dios el Padre; y por lo tanto nadie es definitivamente excluido de los beneficios de la muerte de Cristo por un decreto anterior y absoluto de Dios.

3. Aunque Cristo ha merecido la reconciliación con Dios y el perdón de los pecados de todos los hombres... nadie se convierte en un partícipe verdadero de los beneficios de la muerte de Cristo excepto por la fe...

De la sección iii (12 párrafos):

  1. La gracia eficaz por el cual alguien se convierte no es irresistible y aunque Dios a través de la palabra y el funcionamiento interno de su Espíritu influye en la voluntad y ambos le otorgan el poder de creer y… de hecho provoca al hombre a creer, sin embargo el hombre es capaz en sí mismo de despreciar esta gracia, para no creer y así perecer por su propia culpa.

6. Aunque el total y libre albedrío de la gracia de Dios puede ser muy grande,  el Espíritu Santo concede y está dispuesto a otorgar la disparidad de la gracia divina a todos los hombres y a cada uno a quien se le predica la palabra de Dios como suficiente para alcanzar la gracia para fe y conversión. A este, Dios dice estar dispuesto a salvar según el decreto de elección absoluta, pero también a los que no son convertidos en realidad.

      12. También lo consideramos falso y horrible que Dios incite de manera oculta a los hombres a pecar, cosa que Dios abiertamente prohíbe; que aquellos que pecan no están actuando contrario a la verdadera voluntad de Dios... que esto es, según su justicia,  un crimen digno de muerte el hacer la voluntad de Dios.

De la sección iv (8 párrafos):

  1. Los verdaderos creyentes pueden caer de la verdadera fe y caer en pecados que no son consistentes con la verdad y la fe justificadora y no sólo sucede, sino que puede suceder regularmente.
  1. Los verdaderos creyentes pueden por su propia culpa... finalmente caer y perderse.
  1. Sin embargo no creemos que, aunque los verdaderos creyentes a veces caen en pecados graves y que son devastadoras para su conciencia, que caen inmediatamente de toda esperanza de conversión.  Pero reconocemos que es posible que Dios por su misericordia abundante, otra vez los traiga a la conversión a través de su gracia...
  1. Por lo tanto rechazamos totalmente las siguientes doctrinas, que son esparcidas a diario entre la gente en las Escrituras públicas, como peligrosas para la piedad y la moralidad; a saber: 1) que los verdaderos creyentes no pueden pecar deliberadamente, pero sólo por ignorancia y debilidad.  2) que los verdaderos creyentes no pueden caer de la gracia de Dios por medio de pecados. 3) que mil pecados, sí, todos los pecados del mundo entero, no pueden invalidar la elección; Cuando le agregamos a esto que todos los hombres están obligados a creer, quienes son elegidos para la salvación, y por lo tanto no pueden caer de esta elección, presentamos para consideración la gran puerta que esto abre para la carnalidad. 4) que a los creyentes y a los elegidos no se les imputan sus pecados no importando que tan grandes o graves sean,... 5) que los verdaderos creyentes, habiendo caído en herejías corruptas, en pecados graves y vergonzosos, como adulterio y asesinato, por el cual la iglesia, según la institución de Cristo, está obligada a declarar que ella no puede tolerarlos en su compañerismo externo,  y que no va a tener ninguna parte en el Reino de Cristo, a menos que se arrepientan, sin embargo no pueden caer total y definitivamente de la fe.

8. Un verdadero creyente puede y debe ser determinado por el futuro que él, interviniendo, observando, orando y otros ejercicios de santidad, pueda perseverar en la fe verdadera, y que la gracia que Dios le otorgo para perseverar nunca faltará; No vemos cómo puede estar seguro de que él nunca descuidara su deber en el futuro sino por las obras de la fe, la piedad y amor, como corresponde a un creyente para perseverar en esta escuela de guerra cristiana. Tampoco consideramos necesario que el creyente debe estar seguro de esto.46

Estos cuatro títulos (que claramente se apartaron de lo que había enseñado Armenio) se tomaron como los cinco puntos, que los calvinistas en el Sínodo de Dort, les respondieron con lo que se conoce como los Cinco Puntos del Calvinismo. La principal diferencia es obvia: los Arminianos asignan la culpa por el castigo eterno del hombre sobre el mismo hombre por rechazar el evangelio de su propia voluntad, aunque podría haberla aceptado a través de la gracia que Dios habilito; Pero los calvinistas atribuyen el pecado y la condenación del hombre totalmente a Dios, y él simplemente predestinó todo para que fuese de esa manera. A. W. Tozer, respetado por muchos calvinistas, declaró, "Así que cuando el hombre ejerce su libertad (de elección), está cumpliendo con la soberanía de Dios, no invalidándola."47

El estado de Holanda, en su preocupación por la unidad entre sus ciudadanos, ordenó a ambas partes reunirse y arreglar sus diferencias. Seis líderes de cada lado se reunieron en Hague el 31 de marzo de 1611, pero no lograron llegar a un acuerdo. Mientras que los Arminianos abogaban por la tolerancia, los calvinistas estaban decididos a convocar una conferencia nacional para que sus opositores fueran declarados herejes. Por supuesto, que en vista de las leyes civiles del estado de aquel momento, se cobrarían las penas prescritas a los herejes incluyendo (si fuese posible) la muerte.

El gran Sínodo de Dort (Dordrecht)

Las persistentes diferencias teológicas eventualmente involucraron en una batalla interna contra los rivales políticos del gobierno. Los calvinistas ganaron, y el Príncipe Maurice tomo participación con ellos. Los magistrados que simpatizaban con los Arminianos fueron substituidos. Más adelante esto allanó el camino para el Sínodo nacional, que, después que enviaron cartas invitando a representantes extranjeros, se convocó en Dordrecht el 13 de noviembre de 1618 y se prolongó hasta mayo del año siguiente.

Convencidos de que estaban firmes en la verdad, cada delegado calvinista hizo un juramento de seguir sólo la palabra de Dios y "apuntar a la gloria de Dios, la paz de la iglesia y especialmente la preservación de la pureza de la doctrina. ¡Así que me ayude, mi Salvador, Jesucristo! Te ruego que me ayude por su Espíritu Santo".48

Desde entonces los calvinistas han aclamado Dort como una reunión de los líderes más piadosos de la historia, que siguieron atentamente su juramento.  Sin embargo, en la opinión de John Wesley, Dort fue tan imparcial como el Consejo de Trento.49  De hecho, Dort había sido organizado por los funcionarios del estado favoreciendo a los calvinistas con el único propósito de apoyarlos y condenar a los Arminianos, por lo que difícilmente puede ser considerado un tribunal imparcial y ciertamente esto no representaba un consenso entre los verdaderos creyentes.

Además, los bautistas que hoy señalan a Dort como la articulación de lo que ellos creen, son como señala Vance, 50 "conformados a un credo del estado-Iglesia reformada holandesa, también siguen a Agustín, como afirma el teólogo reformado Herman Hanko: ' nuestros padres en Dordrecht sabían bien que estas verdades establecidas en los cánones no sólo se remontan a la reforma de Calvino; ellos se remontan a la teología de Agustín… Fue Agustín quien había definido originalmente estas verdades. 51 Custance insiste en que los cinco puntos fueron “formulados implícitamente por Agustín". 52

A los Arminianos no se les permitió abogar su caso como iguales, sino que su estatus de delegados fue cambiado a defensores y fueron en su totalidad expulsados del Sínodo y denunciados públicamente. Después de Dort, a los Remonstrantes se les pidió  retractarse o ser desterrados. Más de 200 ministros Arminianos fueron quitados de sus púlpitos y muchos fueron exiliados. Hubo un intento de establecer una teocracia calvinista ruda donde sólo el Calvinismo podría ser proclamado públicamente, pero duró poco tiempo. No fue, sin embargo, hasta 1625 que la persecución de Arminianos ceso oficialmente.53

Cairns llama al gran Sínodo de Dort "una Asamblea Calvinista Internacional" en el cual los Arminianos "llegaron antes de la reunión como acusados". Los calvinistas han llamado a Dort "un símbolo del triunfo del Calvinismo ortodoxo en Holanda".54  Louis Berkhof declara, "Se establecen cinco cánones totalmente calvinistas, en que las doctrinas de la reforma y particularmente las que se disputan de Calvino,  son presentadas con claridad y presicion".55

Desde Dort, los calvinistas han considerado estos cánones "un baluarte y defensa de la verdad de la palabra de Dios con respecto a nuestra salvación".56  Ya hemos citado una variedad de líderes calvinistas, en el sentido de que los Cinco Puntos del Calvinismo son el Evangelio. Tales opiniones deberían causar preocupación en la iglesia hoy ante el resurgimiento del Calvinismo, a través del esfuerzo de líderes evangélicos valorados.

Frutos del Sínodo de Dort

En la evaluación del Sínodo de Dort y los cinco puntos del Calvinismo que se pronunciaron, no se puede ignorar la naturaleza política de la reunión. Cristo había establecido una línea clara de separación entre las cosas que son... del César, y "las cosas que son de Dios" (Marcos 12:17). En un contraste trágico, los líderes de la iglesia calvinista estaban actuando como instrumentos de César (el estado) — y el estado actuó en su nombre para castigar a sus oponentes. También debe ser una consideración en la evaluación de este proceso y sus frutos,- así como al mismo Calvinismo - que los calvinistas junto con el estado falsamente acusaron, persiguieron, encarcelaron y ejecutaron a algunos de los líderes Arminianos.

Aunque en este momento estuvieron de acuerdo, en cuanto a la Alianza de iglesia-estado los Arminianos y los calvinistas, el Arminiano no tenía ningún deseo de utilizar el estado para imponer sus puntos de vista sobre sus oponentes, sino sólo proteger su propia libertad de conciencia y la práctica. Los calvinistas incluso admiten que "los divinos (teólogos) que compusieron el Sínodo de Dort, generalmente mantenían que el magistrado civil tenía derecho a infligir penas y sanciones como castigo por herejía" y que, por el contrario, los Arminianos abogaron por "la tolerancia y paciencia en cuanto a las diferencias de opinión sobre temas religiosos".57

Consideremos, por ejemplo, el destino de los cuatro principales líderes del movimiento Arminiano. John Uytenbogaert, quien había estudiado en Ginebra bajo el sucesor de Calvino, Beza y sirvió como capellán al Príncipe Maurice (hijo y sucesor de Guillermo de Orange), fue exiliado tras el Sínodo de Dort y sus bienes confiscados. Simón Episcopius, profesor de teología y principal portavoz para los Arminianos en Dort, fue desterrado. John Van Oldenbarnevelt, quien era abogado de Holanda y un héroe nacional por ayudar a Guillermo de Orange a negociar la Unión de Utrecht, fue acusado falsamente de traición y fue decapitado. Hugo Grotius, un abogado mundialmente famoso y conocido por su experiencia en derecho internacional, fue condenado a cadena perpetua.  Este escapó y posteriormente llegó a ser Embajador de Suecia en París.

¿Qué bases bíblicas podría alguien proponer para exigir tales sanciones sobre un desacuerdo de doctrina? ¿Si los calvinistas podrían estar tan equivocados en tantas cosas que son tan importantes, no podrían también estar equivocados en ciertas asunciones teológicas básicas? Sin embargo, a pesar de un completo malentendido y desobediencia con respecto a las enseñanzas del Nuevo Testamento que son vitales y fundamentales como la separación de iglesia y estado (Juan 15:14 – 21; 16:33; 1 Juan 2:15 – 17) y la no imposición de la creencia por fuerza, estos hombres son aclamados como "grandes divinidades (teólogos)" y la doctrina que impusieron forzadamente a los demás es aceptada como la verdad de Dios — ahora se llama "la fe reformada" y "las doctrinas de la gracia" — para ser aceptada por todos hoy.  ¡La iglesia, una vez perseguida, ahora persigue a sus compañeros creyentes!

La Asamblea de Westminister

Dort fue seguido en 1643 por un prestigioso encuentro de "divinos" en Inglaterra. La Asamblea de Westminster también se hizo bajo los auspicios del estado. La Asamblea que duro seis años formuló La Confesión de la Fe de Westminster, esta ha sido denominada "La declaración sistemática más completa del Calvinismo jamás creada”. 58  Vance nos recuerda que "debido a la estrecha relación entre iglesia y el estado que existía en el momento, la aceptación del Calvinismo en Inglaterra, que culminó en la Asamblea de Westminster, es profundamente entrelazada con la historia civil y religiosa de Inglaterra."59  Aquí unas breves palabras de la historia son necesarias.

En los dos siglos anteriores, Inglaterra había atravesado una larga lucha para escapar de Roma. A veces logro avanzar y en otros tiempos cayó en cautiverio. Enrique VII había sido proclamado rey en 1486 por una bula del Papa Inocente VIII. La Vulgata Latina era la Biblia oficial. La Biblia de Wycliffe fue suprimida, y el Consejo Provincial en Oxford en 1408 había prohibido la traducción y publicación de "cualquier texto de la Sagrada Escritura en inglés o en otro idioma..." 60  Enrique VIII, le había escrito a Erasmus desde Londres en el año 1511 y dijo que "muchos herejes nos proveen de un holocausto diario," 61  A instancias de Cromwell, el revirtió y animó que la Biblia en inglés fuese usada en cada casa y parroquia de la iglesia — pero un año antes de su muerte prohibió "la Traducción del Nuevo Testamento de Tyndale o de Coverdale".62

Durante su breve reinado, el rey Edward VI convirtió a Inglaterra del Catolicismo Romano y dio la bienvenida  a los teólogos reformados del continente, permitiendo que el Calvinismo se estableciese allí, y desde entonces no desistiría.  A finales del siglo XVI, la Universidad de Cambridge se convirtió en un bastión calvinista. La hermana de Edward, María I, hija de Enrique VIII, conocida como “María la Sangrienta", tuvo éxito en sujetar a Inglaterra bajo el papismo nuevamente y prohibió la posesión de libros protestantes y quemó en la hoguera a cientos de personas que no aceptaran las doctrinas de Roma.

Después de la muerte de Mary, entró en uso la Biblia de Ginebra.  Elizabeth I expulsó a los Jesuitas de Inglaterra.  Bajo ella, los treinta y nueve artículos de la iglesia de Inglaterra (ligeramente calvinista, pero que rechaza la expiación limitada) fueron formuladas; al día de hoy siguen siendo el credo oficial de esa iglesia. John Knox continuó adelante en Escocia, mientras que en Inglaterra aumentaron los puritanos, sólo para ser forzados a cumplir por el rey James I, quien nos dio la Biblia del King James de 1611.

Charles I sucede a James I. Hubo debates en el Parlamento sobre el calvinismo, con sus partidarios ganando la cámara alta. El prolongado Parlamento ordenó la impresión de Una Exhibición de Arminianismo por John Owen, que denunció el Arminianismo y confirmó la expiación limitada. En el contexto de este tras-fondo tumultuoso y la colaboración constante de la iglesia con el estado, la Asamblea de Westminster fue convocada por el Parlamento.

El Parlamento "libró una guerra civil contra el rey, abolió el episcopado, expulso a 2 mil ministros monárquicos... convocó a la Asamblea de Westminster, ejecuto el arzobispo Laud y finalmente ejecuto al mismo rey en 1649."63  Nuevamente los calvinistas tenían la ventaja.  Westminster no era una reunión de los representantes de todos los verdaderos creyentes, sino solamente de los calvinistas, que habían ganado la cámara alta en el Parlamento.

Hoy día todavía se jactan de que "todos los teólogos en Westminster eran calvinistas”. 64  Además, como Vance sabiamente comenta: "...como en el Sínodo de Dort, la presencia de funcionarios del gobierno en una Asamblea religiosa  plantea algunas dudas sobre su legitimidad."65  Los gastos de los miembros fueron sufragados por el estado. Los calvinistas incluso admiten que "La Asamblea fue la criatura del Parlamento y que nunca fue capaz de escapar la supervisión del parlamento".66

Logan confiesa que, "la Asamblea... era clara y completamente subordinada a la autoridad política del Parlamento."67  Witt también declara que la Asamblea "era responsable, no al rey de Reyes, pero a los Caballeros y a los Comunes del Parlamento inglés."68  Schaff señala que "la Asamblea... se aferró a la idea de una iglesia del estado nacional, con un sistema uniforme de doctrina, de culto y disciplina, para que cada hombre, mujer y niño deban cumplir, en los tres reinos."69  Bettany escribe:

En 1643 también la Asamblea de Westminster de teólogos fue convocada por el Parlamento para reformar la iglesia de Inglaterra "en base a “la palabra de Dios y para ponerla en un acuerdo más cercano con la iglesia de Escocia y las iglesias reformadas del continente.  Los Comisarios escocés ahora requerían, como precio de su cooperación con el Parlamento Inglés contra Charles I, la adopción de la Liga solemne y el Pacto [escrito por un Comité Revolucionario escocés que demandaba que los firmantes eliminen la Prelatura en todas sus formas en Escocia, Irlanda e Inglaterra]...

Con esta arma... y la prueba de lealtad al rey, expulsaron a los episcopales de sus hogares... el número ascendió a unos miles... Se crearon tantas vacantes que no se podían llenar... Finalmente la Asamblea de Westminster dio la orden de elaborar un plan de ordenación. La Asamblea de Westminster trabajó para evolucionar un esquema aceptable del Presbiterianismo, sin embargo los miembros independientes,... proponen tolerancia para todas las sectas...

Pronto nació la pregunta... ¿tenían los presbiterios el poder de inclusión o exclusión de los miembros o era responsabilidad de cada congregación independiente ejercer ese poder? El Parlamento se comprometió a resolver el asunto  ordenando que todas las personas agraviadas por la acción de un presbítero podrían apelar al Parlamento... Cromwell intentó en vano reconciliar a los independientes y presbiterianos.  Los presbiterianos predominaron en el Parlamento y en 1648 demostraron su intolerancia permanente mediante la promulgación de que todos los que niegan a Dios,  la Trinidad, la expiación o los libros canónicos de las Escrituras o la resurrección de los muertos y un juicio final ' sufrir los dolores de la muerte, igual que un caso de delito grave, sin beneficio de clero '.... Se especificó un largo catálogo de herejías de segunda clase, que sería castigado con pena de prisión...70

Lecciones que se deben aprender

Los llamados sínodos de la reforma y los consejos, confesiones y decretos que generaron, que muchos calvinistas hoy honran al declarar como la verdadera doctrina de Cristo, fueron promovidos por una iglesia del estado establecida en colaboración con los gobernantes civiles — contrario a la palabra de Dios.  La unidad siempre fue la preocupación primordial y aquellos quienes no estaban de acuerdo con la posición mayoritaria fueron silenciados, perseguidos, encarcelados, desterrados y a veces ejecutados.

Así como la iglesia católica había perseguido y matado a aquellos que no estaban de acuerdo con ellos a través de los siglos, las iglesias protestantes recién establecidas comenzaron a hacer lo mismo. Los Ana bautistas, por ejemplo, fueron perseguidos y asesinados tanto por católicos como protestantes porque estos últimos todavía creían en el bautismo de los infantes en la familia de Dios como Agustín, con sus poderes mágicos de regeneración — una herejía católica romana a la que se aferraban Lutero y Calvino, y también la mayoría de sus seguidores al día de hoy.

La historia registra claramente que estos eran los hombres y los motivos detrás de las creencias establecidas y sus confesiones. Sin lugar a dudas, su modus operandi siguió los pasos de Constantino. Él no era  un verdadero cristiano, y por lo tanto no le interesaba la verdad sino la "unidad" del Imperio. Constantino utilizó el "Cristianismo" con ese fin. Debajo de él, la iglesia, una vez perseguida por el mundo, se convirtió en el perseguidor. Los cristianos verdaderos todavía eran los perseguidos. El único cambio fue que una iglesia opresiva se sumó al mundo para perseguir a aquellos que no aceptaban sus dogmas.

La nueva persecución fue hecha en nombre de Cristo, pero era la antítesis de todo lo que Cristo enseñó y vivió y por lo que él murió. Siguiendo los pasos de Roma, aunque ellos se oponían en la mayoría de los asuntos, las iglesias protestantes siguieron las mismas prácticas. No podemos y tampoco nos atrevemos a ignorar estos hechos en la evaluación de la "Reforma", sus credos y declaraciones de fe que fueron producto de los concilios y sínodos organizados por el estado en aras de la unidad.

Agustín fue feliz usando al estado en una sociedad bíblica para hacer cumplir la "fe" a los herejes. Impulsado por la misma creencia, Calvino utiliza el mismo sistema en Ginebra. Tampoco se puede negar la evidente relación entre esta imposición de "fe" sobre los reacios y las dos principales doctrinas de Agustín y Calvino — Total depravación y doble predestinación con su relacionada negación de cualquier elección verdadera para la humanidad en relación con Dios y la salvación.  La libertad de conciencia fue la víctima natural y una forma de opresión que aun los inconversos solo la toleran por poco tiempo.

Definiendo el Calvinismo

A pesar de las muchas diferencias de opinión entre los calvinistas de hoy, el calvinismo generalmente se explica con el acrónimo, “tulip” o tulipán.  Philip F. Congdon escribe que "un tulipán es una flor hermosa, pero es una mala teología.  El fruto de la flor es atractiva; el fruto de ésta teología es espantosa... obras, como un resultado inevitable, son necesarias para la salvación.  Pero para ser justos, los calvinistas clásicos generalmente niegan esto describiendo el mensaje del evangelio no como ' fe + obras = justificación,' sino como ' fe = justificación + obras... Esto no es más que un juego de palabras. Es mejor lo que mantiene el calvinista antiguo diciendo: 'son salvos solo por fe, pero la fe que salva nunca trabaja sola...' "71

Algunos lectores quizá nunca han escuchado del tulipán. Otros, sin embargo sabiendo que tiene algo que ver con el calvinismo, les resulta difícil recordar lo que significa cada letra.  Aquí, en pocas palabras, resumimos las explicaciones comunes. En cada caso, con el fin de evitar la acusación de que no están bien presentadas, lo haremos en las palabras de los grandes credos calvinistas o confesiones:

"T" (Total) representa la Total Depravación: el hombre, porque está espiritualmente muerto a Dios en "delitos y pecados" (Efesios 2:1; Colosenses 2:13), es incapaz de responder al Evangelio, aunque si es capaz de tomar otras decisiones morales.  La confesión de fe de Westminster declara: "nuestros primeros padres... fueron muertos en pecado y totalmente contaminados en todas las facultades del alma y el cuerpo... enteramente inclinados a todo mal... El hombre, por su caída a un estado pecaminoso, ha perdido toda capacidad de voluntad propia para cualquier obra  espiritual que acompaña la salvación... siendo totalmente contrarios a bondad y muertos en pecado, no es capaz por voluntad propia,  convertirse a sí mismo o aun prepararse para ello.

 "72

"U" (Unconditional en inglés) representa la Elección Incondicional: que Dios decide sin base alguna, sino solo por el misterio de su voluntad de salvar a algunos, llamados los elegidos y permitir que todos los demás vallan al infierno, aunque podría salvar a toda la humanidad si así lo desease. Los cánones de Dort declaran, "que algunos reciben el don de la fe de Dios y los otros que no la reciben procede del decreto eterno de Dios... Y [Porque]  el decreto, él gentilmente ablanda los corazones de los elegidos, no importando su rechazo y los inclina a creer, mientras que deja a los no elegidos en su justo juicio solos en su propia maldad y obstinación.73

"L" (Limitada) representa la Expiación Limitada: que los elegidos son los únicos por quienes Cristo murió en el pago de la pena por sus pecados, y que su muerte no fue eficaz para nadie más, ni pretendía serlo.  Dort declara: "fue el soberano consejo y la clemente voluntad y propósito de Dios el Padre, que la muerte de su hijo preciado debía extenderse a todos los elegidos... y aquellos, que fueron elegidos para salvación desde la eternidad... el compró con su muerte."74

"I" (Irresistible) representa la Gracia Irresistible: que Dios es capaz de provocar a quien tendrá que responder al evangelio; que sin esta habilitación, nadie podría hacerlo y el sólo proporciona esta gracia irresistible solo a los elegidos y maldice el resto. La confesión de Westminster declara: "todos aquellos a quienes Dios ha predestinado a vida y solamente a esos, se satisface, en el tiempo designado y aceptado, llamarlos eficazmente, por su palabra y su espíritu, fuera de su estado de pecado y  muerte... y traerlos eficazmente a Jesucristo; Y así, llegan más libremente, siendo dispuestos por su gracia."75

"P" (Perseverancia) representa la Perseverancia de los Santos: que Dios no permitirá a ninguno de los elegidos el quebrantar la perseverancia de una vida coherente con la salvación que soberanamente les ha dado. La Confesión de Westminster dice: "Quienes Dios ha aceptado en su amado, a quien llamo eficazmente y santifico por el Espíritu, no puede ni perderse ni terminar totalmente separado del estado de gracia. Pero ciertamente deberá perseverar en ella hasta el fin y ser salvo eternamente. Esta perseverancia de los Santos depende no de su propia voluntad, sino de la inmutabilidad del decreto de election.76

William Cunningham habla por la mayoría de calvinistas cuando escribe que "ningún Sínodo o Consejo que jamás se ha realizado en la iglesia, cuyas decisiones, en la cual considera todo, tiene más derecho a atención, tienen derecho a más deferencia y respeto [que el Sínodo de Dort]."77

Con todo respeto, me gustaría sugerir que solo la Biblia es nuestra autoridad, no las creencias de Juan Calvino o Jacobo Armenio o ningún Consejo, Sínodo, Asamblea o Credo.  En las páginas siguientes, los puntos del tulipán se comparan con la Biblia, punto por punto y en orden.

  1. George Park Fisher, History of the Christian Church, (New York: Charles Scribner’s Sons, 1902), 406.
  2. Jacobus Arminius, the Works of James Arminius, trans. James and William Nichols (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1986), I:26.
  3. From the old Edinburgh Encyclopedia (Scotland: n. p.,n. d.); quoted in Arminius, Works, 1:306.
  4. Laurence M. Vance, the Other Side of Calvinism (Pensacola, FL: Vance Publications, rev.

ed., 1999), 126.                                              

  1. Arminius, Works, 2:243–44.
  2. Ibid.,  2:264–65.
  3. Ibid., 1:298.
  4. Ibid., 299.
  5. Ibid.,644.
  6. Ibid., 2:115–18, 138, 141–43, 145, etc.
  7. Ibid., 379.
  8. Ibid., 141.
  9. Ibid., 443.
  10. Ibid., 387–88.
  11. Ibid., 157, 256; 1:659–60.
  12. Ibid., 1:102.
  13. the Works of James Arminius, Vols. 1 & 2, Translated from the Latin by James Nichols: “The Apology or Defense of James Arminius, against certain theological articles extensively distributed and currently circulated…in the low countries and beyond…in which both Arminius, and Adrian Borrius, a minister of Leyden, are rendered suspected of novelty and heterodoxy, of error and heresy, on the subject of religion,” probably published early in 1609 shortly before his death. See also, A Declaration of the Sentiments of Arminius—on predestination, Divine providence, the freedom of the will, the grace of God, the Divinity of the Son of God, and the justification of man before God. Delivered before the states of Holland, at the Hague, on the thirtieth of October, 1608.
  14. R. K. McGregor Wright, No place for Sovereignty: What’s Wrong with Freewill theism (Downer’s Grove, IL: InterVarsity Press, 1996), 29.
  15. Joseph C. Dillow, the Reign of the Servant Kings: A Study of Eternal Security and the Final Significance of Man (Haysville, NC: Schoettle Publishing Co., 2nd ed. 1993), 266.
  16. J. I. Packer, “Sola Fide:               The            Reformed  Doctrine    of               Justification”               (http://www.the-highway. com/Justification_Packer.html).
  17. Henry C. Sheldon, History of Christian Doctrine (New York: Harper and Bros., 2nd  ed. 1895), 2:34–35.
  18. George L. Curtiss, Arminianism in History (New York: Cranston and Curts, 1894), 10.
  19. Arminius, Works, 1:103.
  20. Ibid., 2:81.
  21. Ibid., 623.
  22. E. H. Broadbent, the pilgrim Church (Port Colborne, ON: Gospel Folio Press, reprint 1999), 255.
  23. Samuel Fisk, Calvinistic paths Retraced (Raleigh, NC: Biblical Evangelism Press, 1985), 120.
  24. John T. McNeil, Makers of the Christian tradition (San Francisco: Harper and Row, 1964), 221.
  25. Arminius, Works, 1:329; 2:472–73.
  26. Ibid., 1:248.
  27. Ibid., 316–17.
  28. Ibid., 1:254; 2:497.
  29. Earle E. Cairns, Christianity through the Centuries: A History of the Christian Church, revised and enlarged ed. (Grand Rapids, MI: Zondervan, 1981), 325.
  30. Albert H. Newman, A Manual of Church History (Philadelphia, PA: American Baptist Publication Society, 1933), 2:340.
  31. John Owen, A Display of Arminianism, “To the right honourable, The Lords and Gentlemen of the Committee for Religion,” and “To the Christian Reader” in the Works of John Owen, ed. William Goold (The Banner of Truth Trust, 1978) X: 7-8.
  32. Ibid., 4.
  33. McGregor, No place, 28.
  34. Eusebius Pamphilius of Caesaria, advisor to Constantine, the life of Constantine (n. p., c. A.D. 335), 3.62.
  35. Philip Schaff, History of the Christian Church (New York: Charles Scribner, 1910; Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., reprint 1959), 142.
  36. Ibid.
  37. William Jones, the History of the Christian Church (Church History Research and Archives, 5th ed. 1983), 1:306.
  38. David Gay, Battle for the Church: 1517–1644 (Lowestoft, UK: Brachus, 1997), 44.
  39. Zane C. Hodges, “The New Puritanism, Pt. 2:  Michael S. Horton: Holy War with Unholy Weapons,” Journal of the Grace Evangelical Society, Spring 1994, 6:11.
  40. Curtiss, Arminianism., 69.
  41. Vance, Other Side, 151–52.
  42. From “The Opinions of the Remonstrants” (presented at Dordrecht, Holland), 1619.
  43. A. W. Tozer, “The Sovereignty of God” (Camp Hill, PA: Christian Publications, 1997), Audiotape.
  44. Quoted in full in Vance, Other Side, 153–54.
  45. Quoted in Arminius, Works, I: lxiii.
  46. Vance, Other Side, 158–59.
  47. Herman Hanko, “Total Depravity,” in Herman Hanko, Homer C. Hoeksema, and Gise J. Van Baren, the Five points of Calvinism (Grandville, MI: Reformed Free Publishing Association, 1976), 10.
  48. Arthur C. Custance, the Sovereignty of Grace (Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed Publishing Co., 1979), 71.
  49. Cairns, Christianity, 325.
  50. Cited in Vance, Other Side, 148.
  51. Louis Berkhof, the History of Christian Doctrines (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1937), 152.
  52. Homer Hoeksema, the Voice of Our Fathers (Grandville, MI: Reformed Free Publishing Association, 1980), 114.
  53. William Cunningham, the Reformers and the theology of the Reformation (Carlisle, PA: Banner of Truth Trust, 1967), 2:381; cited in Vance, Other Side, 153.
  54. M. Howard Rienstra, “The History and Development of Calvinism in Scotland and England,” in Bratt, ed., the Rise and Development of Calvinism, 110; cited in Vance, Other Side, 159.
  55. Vance, Other Side.
  56. Alfred W. Pollard, ed., Records of the English Bible (Oxford: Oxford University Press, 1911), 1.
  57. H. Maynard Smith, pre-Reformation England (New York: Russell and Russell, 1963), 289.
  58. Paul L. Hughes and James F. Larkin, eds., tudor Royal proclamations (New Haven, CT:

Yale University Press, 1964), 1:374.

  1. Vance, Other Side, 167.
  2. William S. Barker, “The Men and Parties of the Assembly,” in John L. Carson and David W. Hall, eds., to Glorify and Enjoy God: A Commemoration of the 350th Anniversary of the Westminster Assembly, 52; cited in Vance, Other Side, 171.
  3. Vance, Other Side, 172.
  4. John T. McNeil, the History and Character of Calvinism (Oxford: Oxford University Press, 1966), 324.
  5. Samuel T. Logan, “The Context and Work of the Assembly,” in Carson and Hall,  to Glorify, 36.
  6. John R. de Witt, “The Form of Church Government,” in Carson and Hall, to Glorify, 148.
  7. Philip Schaff, the Creeds of Christendom (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1990), 1:730.
  8. G. T. Bettany, A popular History of the Reformation and Modern protestantism (London: Ward, Lock and Bowden, Ltd, 1895), 414–20.
  9. Philip F. Congdon, “Soteriological Implications of Five-point Calvinism,” Journal of the Grace Evangelical Society, Autumn 1995, 8:15, 55–68.
  10. Westminster Confession of Faith (London: n. p., 1643), VI: i, ii, iv; IX: iii.
  11. Canons of Dort (Dordrecht, Holland, 1619), 1:6.
  12. Ibid., II: 8.   
  13. Westminster, X: i.
  14. Ibid., XVII: i, ii.
  15. William Cunningham, Historical theology (Edmonton, AB: Still Waters Revival Books,  n. d.), 2:379.
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