Capítulo 7 - Total Depravación | thebereancall.org

Dave Hunt

De las diez palabras que componen el acrónimo tulipán, cuatro de ellas (total, depravación, incondicional e irresistible) no se encuentran en la Biblia y dos de ellas (limitada y perseverancia) se encuentran solamente una vez. En cuanto a las frases expresadas por cada letra (Total Depravación, Elección Incondicional, Expiación Limitada, Gracia Irresistible y Perseverancia de los Santos), ninguno de ellos aparece en ninguna parte desde el principio de Génesis hasta el final de Apocalipsis.

Por lo tanto, tenemos buenas razones para ser cautelosos al abordar estos conceptos claves calvinistas. De hecho que la responsabilidad descansa sobre sus promotores para mostrar que estas ideas, a pesar de su ausencia en las Escrituras, son enseñadas en ellas.  La palabra "Trinidad" tampoco aparece, pero está claramente allí enseñada.

El Calvinismo ofrece una definición especial de la depravación humana: que la depravación equivale a incapacidad — y esta definición especial necesita por igual de la Elección Incondicional y la Gracia Irresistible. Como se declara en los Cánones de Dort, "por lo tanto todos los hombres... sin la gracia regeneradora del Espíritu Santo... no son capaces ni están dispuestos a volver a Dios... ni  disponerse a ser reformados".1  Esa declaración expresa opiniones humanas — esto nunca se menciona en la Biblia.  El Calvinismo insiste en que todos los hombres, siendo totalmente depravados por naturaleza, son incapaces de arrepentirse y creer en el Evangelio, pero Dios los trae a cuentas por no hacerlo. ¿Cómo se puede decir razonablemente que una persona no está dispuesta a hacer lo que es incapaz de hacer? No hay ninguna manera de probar o refutar esta declaración.

¿Podemos decir que un hombre está indispuesto a volar como un pájaro? Si fuera capaz, quizá estaría muy  dispuesto. ¡Sin duda su supuesto desinterés de volar como un pájaro no puede ser culpado como la razón por no hacerlo! Tampoco puede ser considerado responsable por no volar, mientras volar sea imposible para él. ¿No es el Calvinismo culpable de ser absurdo e injusto por declarar al hombre incapaz del arrepentimiento y de la fe y posteriormente condenarlo por no arrepentirse y creer?

La Innegable Irracionalidad del Calvinismo

Tales contradicciones deslumbrantes son innatas dentro del Calvinismo y han causado divisiones aún entre los mismos calvinistas, que ni aun ellos están de acuerdo entre sí mismos. Consideremos la controversia generada en 1945 sobre la aptitud para la ordenación de Gordon H. Clark. "Cornelius Van Til condujo la facultad del seminario sobre una queja contra la comprensión de Clark de la confesión de fe".2

Clark fue acusado de "racionalismo" por su desinterés en declarar (como hacen los calvinistas "moderados") que la salvación fue ofrecida sinceramente por Dios a aquellos para quienes Cristo no murió - según el calvinismo - y a quien Dios ha predestinado desde la eternidad pasada al tormento eterno.  Clark consideraba que esto era una contradicción directa, porque Dios podía salvar a aquellos que "desde la eternidad decidió no salvar".

Clark fue acusado por los llamados moderados de ser un "ultra calvinista" — pero estos títulos son engañosos. Tanto Clark como sus opositores "moderados", creían exactamente lo mismo — que Dios habían predestinado algunos al cielo y otros al infierno. Clark simplemente estaba siendo honesto al admitir que no es racional decir que Dios "ama" a aquellos que podría salvar pero no los salva.  El Calvinismo "Moderado" por lo tanto, es culpable de una innegable contradicción, sin embargo John MacArthur escribe un libro entero intentando apoyar esta contradiction.3

Como veremos, los "moderados" ocultan su irracionalidad detrás de la idea de que Dios es "libre" para amar a diferentes personas con diferentes tipos de amor — olvidando que cualquier tipo de amor genuino es misericordioso y que no es amor el condenar a quienes podría salvar de la condenación.

Se originó una controversia similar en la Facultad del Seminario Calvino, "había plagado la iglesia cristiana reformada en la década de 1920...[y en 1924] terminó con el éxodo de los calvinistas de la iglesia cristiana reformada bajo el liderazgo de Herman Hoeksema y la formación de una nueva iglesia, la  Iglesia Protestante Reformada".4  Van Til, en desacuerdo con la confesión de Westminster, argumentó que Clark estaba haciendo "regla de lógica sobre las escrituras..." Van Til insistió en que la Escritura contiene paradojas irreconciliables que "tienen por necesidad la apariencia de ser contradictorias".5

Si ese es el caso, entonces las Escrituras son irracionales y no se pueden defender razonablemente; Sin embargo, Dios ofrece razonar con el hombre (Isaías 1:18). Pedro nos dice: “estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15) y Pablo "persuadir" a los judíos en (Hechos 18:4, 19).

Tratando de escapar la irracionalidad de culpar a los no elegidos, por no hacer lo que no pueden hacer, algunos calvinistas insisten en que el hombre es capaz, pero simplemente no está dispuesto a volverse a Cristo. Esta es una opinión minoritaria que contradice la Total Depravación, pero esto es parcialmente correcto.  El problema con los pecadores es su falta de voluntad.  Sin embargo para que una persona no esté dispuesta, debe tener una voluntad y siendo así, por un acto de voluntad podría estar dispuesto — un hecho que el Calvinismo niega.  Además, Calvino y sus seguidores han declarado, en el lenguaje más claro, que el hombre es incapaz de creer en el Evangelio y volverse a Cristo o buscar a Dios o bien: "Es libre de volverse a Cristo, pero no puede".6  La Inhabilidad es sin duda el punto de vista más importante.

Sin embargo, no hay un versículo en la Biblia, que presente la idea radical del calvinismo que el pecador es incapaz de creer el evangelio, en el cual le ofrece el perdón y salvación, pero aún así es condenado por Dios por no creer.  De hecho, como veremos, la Biblia declara lo contrario. "Todos los hombres en todo lugar" (Hechos 17:30) son llamados repetidamente a arrepentirse y creer en Cristo.  Uno nunca interpretaría en las Escrituras la idea de que el no regenerado es incapaz de creer.  Dave Breese, altamente respetado y brillante autor y expositor de las escrituras, declaró que "no puede ser demostrado que la 'total depravación' es en realidad una verdad bíblica".7

Sin embargo, Talbot y Crampton escriben, "la Biblia enfatiza la total incapacidad del hombre caído para responder a las cosas de Dios... Esto es a lo que el calvinista se refiere como la  ‘total depravación’".8  Palmer llama esta doctrina "la cuestión más fundamental entre el Arminiano y el Calvinista, que incluso Martin Lutero declaró que fue la bisagra en que giraba la reforma."9

En consecuencia, el calvinista insiste en que la regeneración debe preceder a la fe — y por lo tanto debe preceder a la salvación, que es solo por fe: "una vez que [el pecador] nace de nuevo, él puede por primera vez... pedirle a Jesús que lo salve" (énfasis agregado).10 ¡Qué doctrina tan extraña y anti-bíblica es que un pecador debe nacer de nuevo antes de que él pueda creer el Evangelio!  ¿No es a través de creer en el evangelio que nacemos de nuevo? (1 Peter:1:23-25) -  R. C. Sproul declara, "un punto cardenal de la teología reformada es el concepto de que la 'Regeneración precede fe'".11

Sin embargo nada en las escrituras sugiere que el hombre debe ser regenerado antes de que él pueda salvarse por la fe en Cristo.  De hecho, muchas Escrituras declaran lo contrario, por ejemplo: "...las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús" (2 Timoteo 3:15) y "pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús" (Gálatas 3:26). Fe siempre precede la salvación y la regeneración. No hay ni una sola Escritura que establece con claridad la doctrina que dice que la regeneración es lo primero y luego sigue la fe — ni una.  Veremos esta doctrina clave en más detalle más adelante.

Spurgeon, a pesar de ser  calvinista, dijo, "un hombre regenerado es salvo".12  John MacArthur también equipara el ser salvo con ser regenerado.13  Calvino declaró correctamente que, "todo hombre desde el comienzo de su fe, se convierte en cristiano..." 14  Pero si los elegidos deben ser regenerados antes de tener fe, su regeneración los sigue dejando como no-cristianos, puesto que un hombre es salvo por fe y así se convierte en un cristiano (Juan 6:47; 11:25; 20:31; Hechos 16:31; Romanos 1:16; 10:9; 1 Corintios 1:21; Hebreos 10:39; etc.). ¿Qué "regeneración" es la que no salva?  Spurgeon no aceptó esta parte del Calvinismo y por lo tanto, dijo que era "ridículo" el predicar a Cristo a los regenerados.15  Por supuesto que esto contradice la enseñanza de que la "regeneración precede fe" que es tan popular entre los calvinistas de hoy.  Por eso mismo, Calvino tituló a un capítulo entero como, "La regeneración por la fe".16

Sin embargo, viendo la depravación como incapacidad, que exige una regeneración antes de la salvación, es el fundamento mismo de la mayoría del Calvinismo de hoy.  Engelsma reconoce, "Niegue esta doctrina y la estructura del Calvinismo es demolida".17  Para ser justos, dice Engelsma, dejemos que el "Calvinismo hable por sí mismo".18   Por eso citamos extensivamente a tantos calvinistas.

En la medida en que la Total Depravación requiere regeneración antes de fe o de la salvación, muchos calvinistas asumen que podría suceder — y probablemente sucede — en la infancia.  Por lo tanto Hoeksema  razona que "la regeneración puede suceder en el más pequeño de los niños en la esfera del Pacto de Dios, quien generalmente regenera a sus hijos elegidos desde la infancia".19 ¿Acaso los hijos de los calvinistas se comportan de una manera más santificada y diferente que otros niños? La respuesta es no.

Aquí tenemos una declaración más de que la regeneración deja a una persona aún sin salvación, porque la salvación es por fe y los bebés tampoco pueden entender ni creer en el evangelio, que es un claro requisito para la salvación. Le pedimos a los calvinistas, con toda sinceridad, que indiquen esta doctrina extraña en la Biblia. Nunca ninguno de ellos ha respondido a esta pregunta.

¿Es la Depravación igual a la Inhabilidad?

Si le preguntó a la mayoría de los cristianos, si el hombre por naturaleza es totalmente depravado, probablemente responderían afirmativamente. Sin embargo, la perspectiva de los calvinistas en cuanto a la obvia pecaminosidad de la humanidad, va mucho más allá de lo que el cristiano promedio comúnmente entiende acerca de la depravación. Como dice otro líder calvinista, "La evaluación de Pablo, en cuanto a las personas apartadas de Cristo, se puede resumir justamente en las categorías teológicas de ' Total Depravación ' e "Incapacidad Total".20

¿"Incapacidad"? Una persona puede ser incapaz de caminar,  pensar o aun entrar en un área restringida. En cada caso la persona está impedida de alguna manera de hacer lo que de lo contrario podría hacer. El calvinismo, no admite una capacidad normal del hombre que se le impide usar.  Acierta una incapacidad universal y única: que nadie puede creer el evangelio sin ser regenerado soberanamente por Dios. Sin embargo, nada en la Biblia muestra esta proposición claramente.  Aun así, este es el fundamento mismo del calvinismo, del cual fluyen los otros cuatro puntos.

 La Biblia repetidamente presenta la pecaminosidad del hombre y advierte que el rechazar la salvación que Dios ha provisto en Cristo deja al pecador sufriendo castigo eterno bajo la ira de Dios. Sin embargo, nunca la Biblia sugiere que a causa del pecado original de Adán, todos sus descendientes carecen de la capacidad de recurrir a Dios mediante la fe en Cristo.

Mucho menos enseña la Escritura que Dios sólo da la "capacidad" de creer en el evangelio a un cierto grupo selecto.  Por lo contrario, la Biblia está llena de invitaciones a todos los hombres a arrepentirse y a creer en Cristo para la salvación de sus almas — y advierte que si se niegan a hacerlo, sufrirán la ira de Dios eternamente.  Pablo iba a todas partes, predicando a todos a quienes encontraba a través del Imperio Romano hablándoles del "arrepentimiento para con Dios" y de la fe en nuestro Señor Jesucristo (Hechos 20:21). Al parecer, él creía que cualquiera podía responder — y no sólo un elegido a quien Dios había regenerado soberanamente y que luego le dio fe para creer.

Claramente a todos se les manda a arrepentirse y volver a Cristo. Como declaró Pablo en el Areópago, en Atenas, Dios "manda a todos los hombres en todo lugar que se arrepientan" (Hechos 17:30).  Decir que los hombres son ordenados por Dios para hacer lo que no pueden hacer sin su gracia, y que aún les retiene la gracia que necesitan, y después les castiga eternamente por no obedecer, es hacer una burla de la Palabra de Dios, su misericordia y amor, y es difamar su carácter.  El problema del hombre no es incapacidad, sino falta de voluntad: "el malo por la altivez de su rostro, no busca a Dios" (Salmo 10:4). Cristo reprendió a los rabinos “y no queréis venir a mí para que tengáis vida” (Juan 5:40) — esto seria una acusación injusta impuesta a aquellos que no podían venir, a menos que Dios lo causara.

No es declarado en las Escrituras, ni tampoco es razonable, que cualquiera, como resultado de su depravación, incluso en sus pensamientos más malos, no sea capaz de creer las buenas nuevas del Evangelio y recibir a Cristo como su Salvador.  Aquí, una vez más, encontramos la influencia de Agustín. Como se señaló anteriormente, se afirma que Agustín fue tal vez "el primero después de Pablo en interpretar la Total depravación del hombre".21  En efecto, fue Agustín quien inventó "la doctrina exagerada de la Total Depravación Humana... “22  Uno se pregunta a menudo si Calvino confió más en Agustín que en la Biblia.

Convirtiendo la depravación en incapacidad conduce inevitablemente a los puntos 2 y 4: que Dios incondicionalmente debe elegir a quienes se salvarán y que él debe lograr que esto funcione mediante la Gracia Irresistible. Sin embargo, la pretensión de incapacidad resulta ser engañosa.

¿Qué habilidad se necesita para recibir un regalo?

La Biblia deja claro que la salvación es el don de Dios a través de Jesucristo y que es ofrecida a toda la humanidad: "...Por la justicia de uno [Cristo] vino a todos los hombres la justificación de vida" (Romanos 5:18). Nadie puede comprar, ganar o merecer la salvación. Debe ser (y sólo necesita ser) recibido como un regalo. ¿Qué capacidad se requiere para aceptar un regalo? Sólo la capacidad para elegir — algo que por la experiencia cotidiana es normal para cada ser humano, incluso para el niño más pequeño. ¿Cómo es posible entonces, que cualquier pecador carezca de la "capacidad" para ser salvo?

Por supuesto que, la mente natural está en enemistad con Dios. Somos pecadores rebeldes ceñidos en tomar nuestro propio camino y estamos cegados por el engaño de nuestros propios deseos. Pero ninguna de las  Escrituras nos describen que el estado de la depravación del hombre sea inmune del poder de convicción del Espíritu Santo — o nadie podría ser salvo. Ni tampoco la Biblia declara que Dios convence y convierte a sólo un grupo de elegidos. Por el contrario, el espíritu de la verdad “convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio..." (Juan 16:8).

Sin lugar a dudas, para recibir el regalo de la salvación uno simplemente debe creer en el Evangelio. Además, el mandato: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15) implica la capacidad de cada persona para creer en el Evangelio. En efecto, todo el mundo sabe la verdad de la existencia de Dios, su responsabilidad moral ante Dios y su incumplimiento de las leyes morales, que se declaran repetidamente en las Escrituras:

  • Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos… No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz.  Salmo 19:1-3
  • Si alguno tiene sed, venga a mí y beba.  Juan 7:37
  • Y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente.  Apocalipsis 22:17
  • Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó.  Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.  Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.  Profesando ser sabios, se hicieron necios…  Romanos 1:18-22
  • Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo.  Hechos 16:31

En 1 Corintios 2:7–16, Pablo se refiere a "las cosas que son del espíritu de Dios [que] se disciernen  espiritualmente... discernieron la sabiduría oculta [concerniente a] las cosas que Dios ha preparado para los que le aman... las cosas profundas de Dios... que el Espíritu Santo enseña [que] se disciernen espiritualmente." El calvinista utiliza este pasaje para apoyar su idea de “Total Depravación "— y por ende, sólo los escogidos, que han sido regenerados, pueden entender y creer en el Evangelio.

Sin embargo Pablo, aquí está hablando más que de un simple evangelio; se refiere a la comprensión más profunda de la verdad espiritual que viene con la madurez en Cristo. Ese hecho, si no se entiende de lo que ya hemos citado, se aclara como agua cristalina con los siguientes versículos: "De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo.  Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía…" (1 Corintios 3:1–2).

Incluso si Pablo solo hablaba del evangelio, este pasaje no sirve para apoyar la enseñanza de Incapacidad Total del hombre natural para creer. Por supuesto que, nadie puede entender el evangelio excepto por la iluminación del Espíritu Santo. Pero ni aquí ni en otra parte Pablo insinúa (mucho menos exponer con claridad) que el Espíritu Santo revela solamente el evangelio a un grupo de elegidos. Él declara que el "evangelio está encubierto a los que se pierden" porque" el dios de este siglo [Satanás] ha cegado el entendimiento para que no les resplandezca..." (2 Corintios 4:3, 4) — un esfuerzo que Satanás no tendría que hacer si todos los hombres fueran totalmente depravados y así totalmente incapaces de creer en el Evangelio.

Además, Pablo establece claramente que "Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres…" (Tito 2:11).  Asimismo, Cristo (como acabamos de observar), declaró que el Espíritu Santo, "el espíritu de la verdad," el "convencerá al mundo de pecado y de justicia y de juicio" (Juan 16:8).  La biblia La versión de la Biblia Nueva King James  traduce "reprobar" como "preso". John MacArthur explica esto como "la convicción de la necesidad de un Salvador".23  Es claro por el contexto que Cristo habla al mundo entero sobre los pecadores y no que la convicción en la necesidad de un Salvador es solamente para un grupo electo, que ha sido predestinado para la eternidad en el cielo.

Así como ninguna habilidad especial se requiere por parte de una persona en peligro de muerte para ser rescatado de un ahogamiento o de un edificio en llamas o el convencer a un criminal encarcelado a aceptar su liberación, tampoco se requiere de ninguna habilidad inusual de la persona a quien Cristo rescata de la condenación eterna.  Por esto, es tan irracional como también es anti-bíblico el fundamento mismo del calvinismo, en cuanto a su definición especial de la Depravación Humana como incapacidad.

¿Nacido de Nuevo antes de ser Salvo?

Explicando el Calvinismo cuidadosamente, Palmer reitera que ningún hombre puede comprender el Evangelio y que su "falta de comprensión es también una parte de la depravación del hombre... todas las mentes están ciegas, a menos que se regeneren."24

La muy calvinista Confesión Bautista de Londres de 1689 declaro: "como consecuencia de su caída en un estado de pecado, el hombre... no es capaz, por su propia fuerza, entregarse a Dios o incluso prepararse para volver a Dios".25  Pero vemos al contrario que, el problema del hombre no es incapacidad, sino falta de voluntad: "no la creeréis… que no oiga ese profeta... (Habacuc 1:5; Hechos 3:23). Y hay también muchas Escrituras más para esta lista, pero aquí solo cito algunas: Isaías 7:9; Zacarías 14:17; Malaquías 2:2; Mateo 18:16; Lucas 9:5, 19:14, 22:67; Juan 4:48; Hechos 22:18; 2 Timoteo 4:3 entre otras.

James White dedica un capítulo entero a "la inhabilidad del hombre". Él cita una larga lista de pecados del hombre, de su maldad, de su depravación y explica que es una "criatura caída, esclava del pecado, espiritualmente muerta, incapaz de hacer lo que es agradable a Dios". Cita muchas Escrituras sobre el distanciamiento de Dios del hombre y el engaño de su corazón, tanto que no puede cambiar su corazón, al igual que el leopardo pueda cambiar sus manchas, que su mente es hostil hacia Dios, que ningún hombre puede venir a Cristo a menos que Dios lo traiga y así sucesivamente.

White declara, "la afirmación reformada es que el hombre no puede entender y aceptar el evangelio ni responder con fe y arrepentimiento hacia Cristo sin que Dios primero lo libre del pecado y le de vida espiritual (regeneración)".26  Sin embargo, no citan ni una Escritura que declare la incapacidad del más miserable pecador para creer en el evangelio o para recibir el regalo de vida eterna, que Dios ofrece a todos.

Hay, por supuesto, muchas Escrituras que describen el corazón malvado y las prácticas del hombre. Pero ninguno afirma que un hombre no puede creer en el evangelio, a menos que él sea uno de los elegidos y que su fe provenga de un acto Soberano de Dios.  Pink declara que "el pecador, en sí mismo, no puede arrepentirse y creer".27

El calvinista se acerca peligrosamente a enseñar la salvación por obras. Si no hay obra que debo hacer para ser salvo, entonces ¿cómo puedo carecer de la capacidad para hacerlo? ¡Y de seguro nadie carece de la capacidad para creer!

Pero a pesar de su insistencia en la incapacidad del hombre para creer en el Evangelio y para recibir a Cristo, los calvinistas no coinciden entre sí mismos. J. I. Packer contradice a sus compañeros calvinistas (y lo que él mismo declara en otra parte) al declarar que la adopción (es decir, regeneración) sigue a la fe y a la justificación: "Dios eligió hombres desde la eternidad que a su debido tiempo serian justificados, por creer. Su adopción como hijos de Dios, sigue después de su justificación; es, en efecto, no más que el resultado positivo de la sentencia justificadora de Dios".28  Por supuesto Packer, como otros calvinistas, negaría que esta contra-diciéndose a sí mismo. ¿Cómo?  Diciendo que "la regeneración" (como lo define el Calvinismo) no es lo mismo que la justificación o el ser adoptados como hijos e hijas en la familia de Dios.  Pero si la “regeneración" no es ser "nacido de nuevo" como Cristo lo describió a Nicodemo, sino que deja al pecador, aunque regenerado, todavía sin justificar ante Dios, exigimos saber dónde en el las Escrituras se encuentra esta “regeneración” calvinista.  De hecho que no es bíblico.

Como hemos visto, la definición de depravación como incapacidad requiere que Dios regenere soberanamente, sin ningún reconocimiento, comprensión o fe por parte del hombre y resucitarlo por estar "muerto en delitos y pecados" (Efesios 2:1) a la vida espiritual.  Sólo entonces puede el hombre tener la fe para creer en el Evangelio. Como fue citado en Dort, anteriormente, "Sin la gracia regeneradora del Espíritu Santo, no son capaces ni están dispuestos a volver a Dios..." 29  La gracia de activación es necesaria para la fe, pero no "la regeneración de gracia". ¿Dónde dice la Biblia que uno debe ser regenerado antes de que pueda creer en el Evangelio? No puede citarse un solo versículo en la que esta proposición se afirme claramente.

La mayoría de los calvinistas han pensado que "nacer de nuevo", como Cristo se lo presentó a Nicodemo en Juan 3, es lo mismo que ser salvos. Por lo tanto, se sorprenden al conocer que el Calvinismo enseña que uno debe experimentar el nuevo nacimiento, que Cristo describe en Juan 3, antes de que uno pueda creer en el evangelio y ser salvo. Como Sproul lo enfatiza una vez más, "la visión reformada de la predestinación enseña que antes de que una persona pueda elegir a Cristo... él debe nacer de nuevo... primero no se debe creer, para  renacer..." 30  Pero más bien es al contrario, somos "nacidos de nuevo" por creer en "la palabra que por el Evangelio os ha sido anunciada..." (1 Pedro: 1:23 – 25). Por cierto, la Biblia siempre presenta la fe como la condición de la salvación.

Consecuencias Preocupantes

Lamentablemente, la aceptación de esta teoría conduce a un conclusión que es aún más anti bíblica, así como contradictoria, en cuanto al sentido innato de la compasión que Dios ha puesto dentro del hombre no regenerado: Que Dios podría salvar a la humanidad, pero deliberadamente retiene multitudes de la salvación que otorga a los elegidos. Obviamente, lo que Dios hace para los elegidos (que además son "totalmente depravados" por naturaleza) lo podría hacer por todos, si así lo deseara. Que Dios quien es amor, al no hacerlo probaría que carece de amor para con toda la humanidad — y esto es contrario a toda la escritura: "el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad" (1 Timoteo 2:4).

Si los pecadores perdidos sufren de tal incapacidad en que solo se pueden salvar por un acto soberano de Dios al regenerarlos (y Dios no salva a todo hombre), se deduce que Dios limita su misericordia y gracia a un grupo selecto. Como escribe a los elegidos uno de los más fervientes calvinistas, Arthur W. Pink, "Entonces ¿no pueden ver que no es debido a una falta de poder de Dios... que otros rebeldes no se salven también? ¿Si Dios fue capaz de doblegar su voluntad y ganar su corazón y eso sin interferir con su responsabilidad moral, entonces no es él capaz de hacer lo mismo con otros [es decir, con los no elegidos]? Ciertamente lo es".31

Aquí nos enfrentamos a un gran problema con el calvinismo: su negación del amor infinito de Dios para todos. Que Dios, quien en repetidas ocasiones declara su amor para toda la humanidad, elige salvar sólo a algunos y deja a todos los demás a sufrir la condenación eterna. Esto sería contrario a su propia naturaleza de amor infinito y misericordia como lo presenta la Biblia. ¡Sin embargo los calvinistas dicen que la condenación de miles de millones ha sido predestinada desde la eternidad pasada para satisfacer y glorificar a Dios!  La confesión de fe de Westminster, citando a Calvino, declara que Dios ordena a multitudes al castigo eterno, quien de igual forma podría ordenarlos a la vida eterna y al gozo en el cielo:

Por el decreto de Dios, para la manifestación de su gloria, algunos hombres y ángeles están predestinados para vida eterna y otros pre-ordenados a muerte eterna... Los de la humanidad que están predestinados a la vida eterna, Dios los ha escogido en Cristo para gloria eterna... para alabanza de su gloriosa gracia... El resto de la humanidad, Dios se complace, según el Consejo inescrutable de su propia voluntad... para la gloria de su soberano poder sobre sus criaturas... les ordena a la deshonra y a ira por su pecado, para la alabanza de su justicia gloriosa.32

Sproul incluso admite, "si algunas personas no son elegidas para alcanzar la salvación, entonces parecería que Dios no tiene amor hacia ellos.  Además, hubiera sido más misericordioso que  Dios no les permitido nacer. Este podría ser el caso".33  Sin embargo el amor de Dios es infinito y perfecto. Por lo tanto es contradictorio sugerir que Dios alguna vez no tuvo “tanto amor” con alguien o que podría haberlo "amado más" Nunca ningún calvinista ha explicado satisfactoriamente la falta de amor con el que culpan a Dios. ¿Quién no podría estar profundamente preocupado por esta grotesca tergiversación de nuestro amante creador?

El gran apóstol Pablo podría declarar inequívocamente, "No me avergüenzo del Evangelio de Cristo". Casi suena como si Sproul tiene algunas reservas sobre el Evangelio según el Calvinismo. Si el evangelio no es buena noticia para todos, sino sólo para los elegidos, ¿Es esto razón para nosotros estar avergonzados de un Dios que realmente no ama a todos? Pablo no tenía problemas creyendo que Dios “fuese tal como es”

Ya debe quedar claro que el Calvinismo se fundamenta en la premisa de que Dios no ama a todos, no es misericordioso con todos, no quiere salvar a todos, pero en realidad se complace en maldecir a quienes, mediante su regeneración soberana, podría salvar a miles de millones si así lo deseara. Si ese es el Dios de la Biblia, el Calvinismo es verdad. Si no es el Dios de la Biblia, quien "es amor" (1 Juan 4:8), el Calvinismo es falso.  La cuestión central es el amor de Dios y su carácter en lo referente a la humanidad, como se presenta en las Escrituras. El título de este libro, ¿Qué Amor es Éste?, hace esta pregunta al Calvinismo a la que no tiene respuesta.

Como ya hemos señalado, Spurgeon (a quien los calvinistas citan cuando él apoya el Calvinismo) se encontraba en profundo conflicto.  Insistía a todos a venir a Cristo —contradiciendo así la afirmación de la expiación limitada. En efecto, Spurgeon estaba instando a los hombres a venir a Cristo, aunque no creía que Cristo murió por ellos. Sin embargo, su conciencia y conocimiento de Dios no le permitiría  escapar el hecho de que Dios manda a toda la humanidad: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo" y así también Dios debe amar genuinamente a toda la humanidad.

Como hemos observado anteriormente, en referencia a 1 Timoteo 2:4, Spurgeon declaró: "como es mi deseo... [y] su deseo... así es el deseo de Dios que todos los hombres sean salvos... Él no es menos benevolente que nosotros".34  Spurgeon estaba atrapado en la red de contradicciones tejida por el Calvinismo. ¿Cómo puede Dios, cuya soberanía le permite hacer lo que el desea (una piedra angular del Calvinismo), no salvar a los que el "Desea" salvar?

¿Qué es primero, Salvación o Fe?

En ninguna parte, desde Génesis hasta Apocalipsis, la Biblia enseña que el hombre pecador es incapaz de arrepentirse de sus pecados sin primero ser regenerado y volverse a Dios para creer en el Evangelio de la salvación de su alma. Por el contrario, es bastante claro que la fe precede la salvación y de hecho es una condición de salvación. Hay decenas de versículos declarando que somos salvos por la fe, por creer en el Señor Jesucristo, como se presenta en el Evangelio. Esta secuencia de acontecimientos es innegable:               

  • El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.  Marcos 16:16
  • Y los de junto al camino son los que oyen, y luego viene el diablo y quita de su corazón la palabra, para que no crean y se salven.  Lucas 8:12
  • Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo…  Hechos 16:31
  • Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.  Romanos 1:16
  • Además os declaro hermanos, el evangelio que os he predicado… por el cual asimismo… sois salvos, si no creísteis en vano.  I Corintios 15:1-2
  • Porque por gracia sois salvos por medio de la fe… Efesios 2:8
  • …para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna.  I Timoteo 1:16

Estas escrituras son claras. Por lo tanto, para apoyar la "regeneración antes de fe", se debe probar que la regeneración deja al inconverso no salvo y por lo tanto bajo el juicio de Dios. Pero ese punto de vista es anti-bíblico e irracional.

En numerosos lugares, la Biblia declara que al creer en Cristo según el Evangelio (y sólo por creer), recibimos la vida eterna de Dios como un regalo gratuito: "que todo aquel que en él cree... tenga vida eterna (Juan 3:16); El que Oye... y cree... tiene vida eterna...(5:24);  “Pero estas cosas se han escrito par que creáis que Jesús es el Cristo, el hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre” (20:31).

Creer obviamente es una condición para recibir el regalo de vida eterna. ¿Puede uno ser "regenerado" y seguir siendo inconverso sin tener "la vida por medio de su nombre", que se recibe solamente por la fe? ¡No según la Biblia! ¿Cómo, entonces, puede la regeneración preceder fe?

La Biblia enseña claramente que en el momento (y no un momento antes) de creer y recibir al Señor Jesucristo como  Salvador, creyendo que murió por los pecados, esa persona ha nacido (regenerado del espíritu de Dios) a la familia de Dios y de esta manera se convierte en un hijo de Dios. Por cierto no hay dos tipos de vida que Dios nos da libremente a los pecadores: uno por medio de una "regeneración" calvinista y  otro por la salvación por fe. La vida eterna que recibimos como un regalo gratis por creer en Cristo, solo puede ser la misma vida que uno recibe al nacer de nuevo.

Ciertamente, Cristo no le dio a Nicodemo ninguna razón para creer que la vida de Dios, recibido del Espíritu Santo a través del nuevo nacimiento, difiere en lo absoluto de la vida eterna que se recibe por fe en él. ¿Qué otra cosa podría ser "regeneración"? El hecho de que la vida eterna llega mediante la fe y la vida eterna es solamente por el nuevo nacimiento, indica claramente que la fe es el requisito para ello y por lo tanto, precede a la regeneración. Creer en Cristo para salvación no es el resultado de la regeneración, pero el requisito esencial para que suceda.

Versículo tras versículo, en el lenguaje más simple posible, la Biblia coloca el creer en el Evangelio antes de la regeneración. Pablo le dice a sus hijos en la fe, "pues en Cristo Jesús yo os he engendrado por medio del Evangelio" (1 Corintios 4:15), mientras que Pedro declara que somos "siendo renacidos... por la palabra de Dios... la palabra que por el Evangelio os ha sido anunciada..." (1 Pedro 1:23 – 25). Nacer por la palabra de Dios sólo puede referirse a la regeneración, pero la palabra de Dios solo es eficaz para aquellos que creen. Pablo declara bajo la inspiración de Dios, "la fe viene por el oír y el oír por la palabra de Dios" (Romanos 10:17) y también lo llama "la palabra de fe que predicamos" (verso 8).  En cuanto a aquellos que están perdidos, se nos dice que "no les aprovecho oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron" (Hebreos 4:2).

Basado en el abundante testimonio de las Escrituras, sólo podemos concluir que la fe en Cristo por medio del evangelio precede la regeneración. Por lo tanto, el nuevo nacimiento no ocurre por un acto soberano de Dios fuera de la comprensión de una persona y su fe en el evangelio y siendo este el resultado del mismo. La doctrina de tener que nacer de nuevo (ser regenerado) antes de que pueda creer, simplemente no es bíblico.

Incluso Spurgeon, a pesar de su afirmación de ser un acérrimo calvinista, no podía aceptar la enseñanza que la regeneración sucedía antes de la fe en Cristo por medio del Evangelio. Los calvinistas lo citan cuando él les apoya, pero ignoran declaraciones como las siguientes:

Si voy a predicar la fe en Cristo a un hombre que esta regenerado, entonces el hombre regenerado, ya es salvo, y es algo innecesario y absurdo predicarle a Cristo y el creer para ser salvo cuando ya es salvo por ser regenerado. ¿Solamente voy a predicar la fe a aquellos que ya lo tienen? ¡En efecto, esto sería absurdo! ¿No es esto esperar hasta que el hombre este curado para luego traerle la medicina? Esto es predicar a Cristo a los justos y no a los pecadores.35

¿Quién puede negar que el argumento de Spurgeon no era bíblico y razonable? Tampoco se puede negar que al mismo tiempo él, quizá sin querer, negaba el corazón mismo del Calvinismo, que en otras ocasiones resueltamente afirmaba.

Apoyo Bíblico Para la Total Depravación

Para mostrar que la Biblia realmente enseña la Total Depravación como incapacidad, el calvinista cita Escrituras como "Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente del mal" (Génesis 6:5; 8:21).  Otros versículos en presunta prueba de esta doctrina incluyen Jeremías 17:9, "Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿Quién lo conocerá?" y Romanos 3:10 – 18, "no hay justo ni aun uno... no hay quien busque a Dios... no hay quien haga lo bueno... no hay temor de Dios delante de sus ojos," y así sucesivamente.

Sin embargo es Obvio el hecho de que los pensamientos del hombre son sólo el mal continuamente, que su corazón es desesperadamente malvado y engañoso y que él no busca ni teme a Dios. No dice que por esta razón sea imposible, a menos de que Dios lo regenere primero, creer en el Evangelio aunque sea convencido de su condenación por el Espíritu Santo. Pablo enseña lo contrario: "Pero gracias a Dios, que aunque erais esclavos del pecado, habéis obedecido de corazón a aquella forma de doctrina a la cual fuisteis entregados;" (Romanos 6:17). Claramente, los siervos del pecado respondieron al mandato de arrepentirse y creer en Cristo y como resultado se regeneraron — nacidos del espíritu de Dios en la familia de Dios y así fueron salvos.

Tampoco hace la declaración acerca del que "nadie busca a Dios", niega que cualquier hombre, sin importar cuán depravado, pueda responder inteligentemente sin antes ser regenerado, y que Dios lo busque y lo atraiga. Tampoco la Biblia enseña que Dios sólo busca y atrae a los "elegidos" y a otros no. Por cierto, muchos pasajes afirman que a raíz de la atracción del Espíritu Santo hombre pecador puede responder moralmente: "Atráeme; en pos de ti correremos" (Cantar de los Cantares 1:4); "Y me buscareis y hallareis, porque me buscareis de todo vuestro corazón" (Jeremías 29: 13); "Y que [Dios] es galardonador de los que le buscan" (Hebreos 11:6).  Todo el que tenga sed, no importa que tan malvado sea, se le manda a volver al Señor y no hay ningún indicio de que esto sea imposible hasta que Dios lo regenere antes de ser regenerados. (Isaías 55:1 – 7).

Además, la oferta de la salvación se extiende a "todos los términos de la tierra" (Isaías 45:22).  Está claro que esta oferta no es sólo para elegir a unos cuantos selectos.  El "todo el que tenga sed" nos recuerda al clamor de Cristo, "Si alguno tiene sed venga a mí y beba" (Juan 7:37). Todos aquel que tiene sed se le ofrece la misma "agua viva" que Cristo le ofreció a la mujer en el pozo (Juan 4:10). Y es con esta misma promesa a “todo aquel que quiera” que finaliza la Biblia: "Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente." (Apocalipsis 22:17).

La universalidad de la oferta de Dios de salvación se presenta en varias ocasiones a lo largo de la Biblia; por ejemplo: "Predicad el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15); y "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que cree en él no se pierda, más tenga vida eterna" (Juan 3:16), etc... Seguramente, "toda criatura", "el mundo" y "todo aquel", debe estar incluyendo a todos, no importa cuán depravado sea.  Se necesitaría gran manipulación para mantener que la oferta de salvación se extiende solo a los elegidos o incluso que solo los elegidos puedan responder a ella y que esto no suceda hasta que sean regenerados soberanamente.  Pablo confirma este deseo de Dios para todas las naciones cuando le declara a los filósofos griegos en el Areópago:

El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos hechos por manos humanas…Y de una sangre ha hecho el linaje de todos los hombres para que habiten sobre toda la faz de la tierra…Para que busquen a Dios, si en alguna manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en el vivimos, y nos movemos, y somos; como algunos de vuestros propios poetas también han dicho: Porque linaje suyo somos.  (Hechos 17:24-28)

¿Es realmente posible que “el linaje de todos los hombres” de Pablo y "cada uno de nosotros" y "nosotros" se refiere a un grupo de electos de los cuales los griegos nunca habían oído?  Por el contrario, Pablo es claro entre sus oyentes y antagonistas en el Areópago, como aquellos que tienen vida física, provienen de Dios y que pueden buscarlo y encontrarlo. Esto es a lo que se refieren los poetas griegos  (y de seguro estos filósofos no se refiere a los elegidos), Pablo  les afirma su comprensión general y les declara quien es el verdadero Dios, un Dios que "no está lejos de cada uno de nosotros", que ordena a todos los hombres que le busquen y que puede ser hallado por todos. No hay ningún indicio de que la depravación de alguien y su esclavitud al pecado, le hace imposible creer en Cristo sin ser primero regenerado soberanamente.

¿Hay ambigüedad trabajando aquí?

Si Dios quiere que toda la humanidad (no importando que tan depravados) le busquen y si se debe buscarlo antes de encontrarlo, entonces sólo podemos concluir que quienes aún no han encontrado a Dios y por lo tanto todavía no son regenerados, sean capaces de genuinamente buscar a Dios a como el atrae a todos los hombres a él (Juan 12:32).  La conclusión del calvinismo (que debido a su depravación, el hombre debe ser regenerado antes de que pueda creer o incluso buscar a Dios) es contraria a la enseñanza clara de la Escritura — un hecho que trataremos con más profundidad en los capítulos siguientes.

Los calvinistas a menudo citan  Juan 1:13 como prueba de que la incapacidad alegada del hombre debido a su total depravación, requiere que primero sea regenerado antes de que pueda creer en el evangelio o recibir a Cristo como su Salvador.  Habla de aquellos "Los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios." Comentando este versículo, Calvino escribe: "por lo tanto sigue, en primer lugar, que la fe no procede de nosotros mismos, pero es el fruto de la regeneración espiritual; aquí el evangelista afirma que nadie puede creer, a menos de que sea engendrado de Dios; y por lo tanto, la fe es un don celestial".36.  Por cierto, la conclusión de Calvino no procede en lo absoluto de este pasaje. Él está leyendo en el texto algo que no está, para apoyar su propia doctrina.

Por lo tanto está poniendo el contexto al revés.

El contexto hace que el significado de Juan sea muy claro: "a los suyos vino, y suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron a los que creen en su nombre, les dio potestad (derecho o privilegio) de ser hechos hijos de Dios"(versículos 11 – 12). Su propio pueblo, los judíos, rechazaron a Cristo. En contraste con aquellos que no lo recibieron, todos los que si le recibieron y creyeron en su nombre, como resultado de creer y recibirlo, reciben el derecho de ser hijos de Dios. Este nuevo nacimiento (verso 13) es para aquellos que han recibido a Cristo y han creído "en su nombre", es un acto de Dios quien les ha regenerando a su familia a través de su Espíritu  (versículo 12). Nos ocupamos de esto con más detenimiento en el capítulo 21.

¿Es Dios Sincero?

Si fuera verdad la doctrina de la Total Depravación como se define en el ‘tulipán’, desde el Génesis hasta el Apocalipsis tendríamos la contradicción de Dios rogando año tras año, siglo tras siglo, por el arrepentimiento de una interminable procesión de miles de millones de individuos que (siendo totalmente depravados) fueron incapaces del arrepentimiento y que ya habían sido predestinados al tormento eterno desde la eternidad. Él se presentaría en las escrituras a aquellos a quienes él había creado tan desesperadamente depravados y que ellos no podrían  arrepentirse, a menos de que él primero le regenere,  como alguien que les ruega que se arrepientan y vuelvan a él, y a quien él reprime la regeneración y gracia que necesitaban para recurrir a él y a quienes el mismo no tenía ninguna intención de hacerlo.  Tal escenario transforma la mayor parte de la Biblia en una farsa y una burla de la inteligencia racional y la conciencia con la que Dios ha dotado a la humanidad.

Todavía el calvinista "moderado" pretende afirmar, en contraste con el "ultra-calvinista", que Dios ofrece sinceramente la salvación a todos. ¿Sinceramente ofrece la salvación a aquellos para quienes Cristo no murió y a quienes los predestinó al tormento eterno? Esto es una locura.  Sin embargo los calvinistas que honestamente admiten que el Dios del Calvinismo no ama a la humanidad y realmente no ofrece salvación a todos por el evangelio, se llaman "ultra-calvinistas." ¡Este título es una treta de los "moderados" para escapar de la horrible verdad!

Si debido a la "total depravación " el hombre carece de la capacidad de responder sin el acto soberano de Dios de regeneración, entonces todas las súplicas de Dios obviamente son inútiles y sin sentido. No hay duda que si el calvinismo fuera cierto, no habría ninguna razón para Dios instar a los hombres que se arrepientan — pero aun así lo hace. Se alega que el acto soberano de Dios de regeneración no requiere fe ni participación de ningún tipo por parte del hombre.  Por lo tanto, toda la historia de Dios tratando con el hombre, como se registra en la Biblia, pierden credibilidad.

El Calvinismo nos conduce a un callejón sin salida irracional.  No hay necesidad de que Dios ruegue a los elegidos que ya fueron predestinados a la salvación; una salvación que él supuestamente efectuó soberanamente antes de que ellos ejercieran alguna fe de su parte. Tampoco tiene sentido que Dios presente el Evangelio y que le suplique a los no elegidos quienes no pueden creer hasta ser regenerados soberanamente.  Y a quienes no va a regenerar, habiendo sido condenados por su eterno decreto.  Pero sigue clamándoles y culpándolos por no arrepentirse, incluso mientras él retiene de ellos la gracia esencial que solo da a los elegidos. Y esta es sólo una de las tergiversaciones grotescas que el calvinismo presenta de Dios.

La Incoherencia de Calvino

En sus discusiones de Total Depravación, Calvino a veces parecía confundido e incapaz de articular bien sus ideas. El teorizó que el hombre totalmente depravado, naturalmente ama la verdad, pero no lo suficiente. Aun así, tiene grandes bendiciones de su creador y la verdad que tiene proviene de Dios — sin embargo, el hombre no puede conocer completamente la verdad y así ser salvo. Uno se  pregunta sobre el significado exacto de esta terminología y donde se afirma esto en las Escrituras.  En otras ocasiones, Calvino sigue contradiciéndose más a sí mismo con respecto a esta doctrina clave y en algunos de sus escritos.  Incluso indica que "total" no significa total.  Por ejemplo, Calvino articula la siguiente especulación confusa de la Total Depravación, que parece tambalearse al borde, y a veces caer por el borde, y luego se recupera:

La mente humana... naturalmente es influenciada por el amor de la verdad [pero] el amor de la verdad falla antes de que llegue a su meta [sin embargo] los esfuerzos del hombre no siempre son tan absolutamente infructuosos como a no conducir a un resultado... y a una inteligencia naturalmente implantada... debe llevar a cada individuo reconocer esto como un regalo especial de Dios...  Sin embargo... la mente humana, tan perdida y pervertida de su integridad original, todavía está adornada y bendecida  con regalos admirables de su creador.

Él... por la virtud del Espíritu... se ha satisfecho en ayudarnos... con grandes talentos para la investigación de la verdad [pero] no se basa en una sólida base de verdad... El Señor ha otorgado a [filósofos] una ligera percepción de su divinidad, para que no puedan alegar ignorancia como excusa por su impiedad y a veces, ha instigado a entregar algunas de estas verdades, que siendo esta su confesión, esta debería ser su propia condena... Su discernimiento no es tal como para dirigirlos a la verdad, mucho menos permitirles alcanzarlo, sino que se asemeja a un viajero perplejo... Un apóstol declara, "Cuando los gentiles que no tienen la ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, esos aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio de su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos,…" (Romanos 2:14 – 15) [Así que] ciertamente no podemos decir que están del todo ciegos.37

Aquí reina la confusión y las contradicciones. ¿Es totalmente depravado o no? Y si es, ¿qué significa esto? No se puede negar la creencia de que el hombre natural no entiende las cosas de Dios a menos que sean reveladas a él por Dios, la Biblia así lo dice. Es verdad que todo lo que tenemos; proviene de Dios:

  • Pues él es quien da a todos vida y aliento y todas las cosas…Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos…  Hechos 17:25,28
  • Toda buena dadiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación.  Santiago 1:17

Pero, sin ningún criterio bíblico, Calvino introduce la idea de grados: todos los hombres por naturaleza reciben mucha verdad de Dios, pero en diversos grados. La mayoría de ellos no reciben lo suficiente — tal cantidad y calidad de gracia sólo es para los elegidos. Los hombres no regenerados pueden ver, sin embargo, están ciegos, pero no totalmente ciegos. ¿Qué quiere decir Calvino? Nos deja perplejos.

Enfrentados con una Elección

 Los calvinistas objetan a la afirmación de que el hombre natural no es "tan totalmente depravado que no puede oír la voz de Dios y venir a Cristo." Ellos responden, “totalmente depravado es totalmente depravado. No tiene sentido decir que no son totalmente depravados". La Total Depravación no es un concepto bíblico, y como lo muestra la cita anterior, Calvino  dijo que el hombre no es tan “totalmente depravado” que no puede recibir verdad de Dios; simplemente no tiene suficiente verdad, porque Dios se lo retiene. ¿Por qué? ¿Y dónde dice esto la Biblia? Calvino dice que Dios retiene verdad "para que el hombre sea inexcusable..." ¡Es como paralizar a un hombre con el fin de que no tenga excusa por no correr lo suficiente rápido o saltar lo suficiente alto!

Calvino dice que la verdad sólo proviene del Espíritu de verdad, y así cualquier verdad que tenga el hombre, la recibe de Dios. Entonces si Dios nos da algo de verdad a todos los hombres, ¿por qué no dar suficiente para conocerle y buscarle? Seguramente Dios puede dar a toda la humanidad tanta verdad como él desea dar. Calvino no nos muestra porque algunos hombres naturalmente tienen capacidad para tener cierta cantidad de verdad y porque otros no. ¿Cómo se llegó a  redefinir la depravación como una incapacidad, que no es total, ¿aunque si lo suficiente para condenar el alma? No hay nada en ningún lugar en las Escrituras para apoyar dicha especulación.

Cuando Pedro confesó a Jesús: "tú eres el Cristo", Jesús le dijo, " no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos" (Mateo 16:15 – 17). Pedro debió haber sido un hombre natural, totalmente depravado cuando el Padre le reveló a Cristo. Por cierto él no había nacido del Espíritu aun. Aunque reconoció a Jesús como el Cristo, todavía le faltaba alguna comprensión acerca de Cristo muriendo por sus pecados. Por lo tanto, ¿Podría o no el Padre revelar a Cristo a todo el mundo como lo hizo con Pedro? ¿Por qué no? Claramente, Pedro tuvo una revelación del Padre concerniente a Cristo antes de ser regenerado.

De toda la importancia que el Calvinismo le da a la doctrina de la Depravación Total- puesto que esa es la supuesta condición de toda la humanidad, aunque los elegidos son liberados- El ser totalmente depravado no es lo que mantiene a los hombres en oscuridad después de todo, sino que Dios oculta de ellos la luz necesaria. Los perdidos se mantienen fuera del cielo no sólo por su pecado (para lo cual hay remedio) sino por la gracia que es retenida por Dios a aquellos que la necesitan para salvación,  porque él ya los predestinó al tormento eterno — una condición imposible de remediar.

Teniendo en cuenta lo que dice la Biblia de Dios tratando con el hombre y la doctrina del Calvinismo acerca de la incapacidad del hombre para creer, hay sólo dos opciones: acusar al infinito Dios de no ser sincero actuando en amor limitado y gracia limitada o  admitir que el Calvinismo es un error. Por cierto, esto conduce a otra conclusión tan devastadora para el calvinismo, como será considerado en el siguiente capítulo.

  1. Canons of Dort (Dordrecht, Holland, 1619), III, IV: 3.
  2. Garrett P. Johnson, “The Myth of Common Grace,” the trinity Review, March/April 1987, 1.
  3. John MacArthur, Jr., the love of God (Dallas, TX: Word Publishing, 1996).
  4. Johnson, “Myth.”
  5. Cornelius Van Til, Common Grace and the Gospel (Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed Publishing Company, 1973), 165–66; cited in Johnson, “Myth.”
  6. Frank B. Beck, the Five points of Calvinism (Lithgow, Australia: Covenanter Press, 2nd Australian ed., 1986), 9.
  7. Dave Breese, “The Five Points of Calvinism” (self-published paper, n. d.).
  8. Kenneth G. Talbot and W. Gary Crampton, Calvinism, Hyper-Calvinism and Arminianism (Edmonton, AB: Still Waters Revival Books, 1990), 20.
  9. Edwin H. Palmer, the five points of calvinism (Grand Rapids, MI: Baker Books, enlarged ed., 20th prtg. 1999), 19; citing Martin Luther, the Bondage of the Will, trans. J. I. Packer and O. R. Johnston (Grand Rapids, MI: Fleming H. Revell, 1957), 319.
  10. Ibid., 19.
  11. R. C. Sproul, Chosen by God (Carol Stream, IL: Tyndale House Publishers, Inc., 1986), 10.
  12. C. H. Spurgeon, “The Warrant of Faith” (Pasadena, TX: Pilgrim Publications, 1978), 3. One-sermon booklet from 63-volume set.
  13. John MacArthur, audiotape, “The Love of God, Part 5, Romans 9” (Grace To You, 90–81, 1995).
  14. John Calvin, institutes of the Christian Religion, trans. Henry Beveridge (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Company, 1998 ed.), II: xvii, 1.
  15. Spurgeon, “The Warrant of Faith,” 3.
  16. Calvin, institutes, III: iii.
  17. David J. Engelsma, “The Death of Confessional Calvinism in Scottish Presbyterianism,” the Standard Bearer, December 1, 1992, 103.
  18. David J. Engelsma, A Defense of Calvinism as the Gospel (The Evangelism Committee, Protestant Reformed Church, n. d.), 18.
  19. Homer Hoeksema, Reformed Dogmatics (Grandville, MI: Reformed Free Publishing Association, 1966), 464.
  20. Douglas Moo, the Epistle to the Romans (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1996), 488.
  21. Arthur C. Custance, the Sovereignty of Grace (Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed Publishing Co., 1979), 18.
  22. Frederic W. Farrar, History of interpretation (New York: E. P. Dutton and Co., 1886), 24.
  23. John MacArthur, the MacArthur Study Bible (Dallas, TX: Word Publishing, 1997), 1617.
  24. Palmer, five points, 16.   
  25. Quoted in A Faith to Confess: the Baptist Confession of Faith of 1689, Rewritten in Modern English (Carey Publications, 1986); cited in James R. White, the potter’s Freedom (Amityville, NY: Calvary Press Publishing, 2000), 78.
  26. White, potter’s, 101.
  27. Arthur W. Pink, the Sovereignty of God (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 2nd prtg. 1986), 149.
  28. J. I. Packer, “Sola Fide:               The            Reformed  Doctrine    of               Justification”               (www.the-highway.com/ Justification_Packer.html).
  29. Dort, Canons, III, IV: 3.
  30. Sproul, Chosen, 72.
  31. Pink, Sovereignty, 50.
  32. Westminster Confession of Faith (London: n. p. 1643), III: iii, v, vii.
  33. Sproul, Chosen, 32.
  34. C. H. Spurgeon, Metropolitan tabernacle pulpit, vol 26, 49–52.
  35. C. H. Spurgeon, “The Warrant of Faith” (Pasadena, TX: Pilgrim Publications, 1978), 3. One-sermon booklet from 63–volume set.
  36. John Calvin, Commentary on the Gospel According to John (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1984), 43; cited in White, potter’s, 182–83.
  37. Calvin, institutes, II: ii, 12–22.
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